En septiembre de 2022 la joven Mahsa Amini, de 22 años, falleció estando bajo custodia policial, lo que desató un gran movimiento de protesta en Irán, cuya represión causó la muerte de cientos de personas y miles más fueron detenidas por participar en las manifestaciones. Siete hombres fueron ejecutados en relación con esas marchas.
Entonces, la justicia iraní condenó a dos periodistas a siete y seis años de prisión por haber contribuido a hacer pública la muerte de Mahsa.
Lo que comenzó como manifestaciones contra la brutalidad policial y el uso obligatorio del hiyab, se convirtió rápidamente en un amplio movimiento de protesta contra el sistema político en su conjunto.
Bajo el lema "Mujer, vida, libertad", muchos jóvenes participaron en las protestas, así como mujeres que no llevaban el velo obligatorio. El gobierno iraní respondió con una represión masiva: las fuerzas de seguridad utilizaron munición real contra los manifestantes, miles fueron arrestados y muchas personas murieron.
Decenas de jóvenes manifestantes fueron condenados a muerte en juicios sumarios. Las protestas duraron meses y plantearon uno de los mayores desafíos a la República Islámica de Irán en décadas.
Pero, la lucha de las mujeres por la libertad en Irán continúa y, en la actualidad, como parte de una oleada de protestas de distintas ciudades iraníes nacidas por una inflación de hasta el 70% en los alimentos básicos, el papel de las mujeres vuelve a cobrar relevancia.
¿Se imaginan a cualquier mujer haciendo eso en Madrid, Londres o Berlín?
— LadyCrocs (@ladycrocs) January 8, 2026
Como mucho serían tildadas de locas. Ahí se están jugando la vida.
pic.twitter.com/PZMHToiJe5
Es muy emocionante verlas. Deshaciéndose del velo impuesto, valientes, desafiando el régimen tiránico y criminal. Ojalá veamos un Irán libre muy pronto.pic.twitter.com/ix5taekc40
— Látigo de Liberticidas (@latigo_lib) January 8, 2026
En España, bajo el feminista y empoderado Gobierno Sánchez, las redes sociales -el periodismo ciudadano al que siempre aludimos en Hispanidad- reparan en el silencio de las mujeres que abanderan la lucha feminista, mientras hablan del empoderamiento de las féminas… y a la vez, callan ante la represión que sufren sus iguales en Irán. ¿Irene Montero, Ana Redondo, dónde estáis?
Y es que, en estos días, como recogíamos al principio, el velo vuelve a ser protagonista por la muerte de Mahsa Amini. Pero en este caso, la entonces ministra de Igualdad, la insigne Irene Montero, simplemente calló -como está haciendo ahora-. Mientras su partido reclamaba el burka como símbolo de lucha anticolonial e identidad musulmana.
Y, si nos centramos en Irán, esto nos lleva a la financiación del partido en el que milita Montero, Podemos. Publicábamos en Hispanidad una información sobre los vínculos económicos sospechosos de Podemos. Como ya desveló El Mundo, al menos en tres ocasiones (2013, 2017 y 2018), alertando de los pagos que la productora en la que trabajaba Pablo Iglesias había recibido de empresas de dudosa procedencia y que estaban bajo sospecha de operaciones de blanqueo. Vinculaba ese dinero con Irán.
Hablamos de Irán como campeona del chiismo enfrentada, por otra parte, a Arabia Saudí, campeona del sunismo y ambas, sos dos ramas del islam. Lo que ocurre es que Arabia es pro-occidental, razón por la que Podemos sí crítica el régimen saudí, mientras en el caso de Irán, los morados -y las moradas- callan.