Como ha venido contando Hispanidad, en Brasil, desde la llegada al poder del presidente ultraizquierdista Lula da Silva, su única obsesión fue vengarse del anterior presidente, Jair Bolsonaro. 

Jair Bolsonaro fue condenado por el Supremo brasileño a 27 años de cárcel y fue inhabilitado por un presunto intento de golpe de Estado

En esa condena tuvo un papel destacado el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes.

Este mismo juez, De Moraes, fue uno de los cuatro jueces de la Primera Sala del Tribunal Supremo brasileño que condenó a un hijo de Jair Bolsonaro, Eduardo, a cuatro años y dos meses de cárcel, que suponen su inhabilitación política durante ocho años. La condena fue unánime. El delito que se le atribuye a Eduardo Bolsonaro es el de coacciones a la justicia -"coacción en el curso del proceso"-, porque se desplazó en 2025 a EEUU para intentar que las autoridades estadounidenses impusiesen sanciones a los jueces brasileños del Supremo que procesaban a su padre, con la intención de evitar su eventual condena. También es acusado de promover sanciones a Brasil.

Y este mismo juez De Moraes ordenó investigar a Flavio Bolsonaro, otro hijo de Jair, y que se va a presentar a las próximas elecciones presidenciales de Brasil. Según De Moraes, Flavio difamó a Lula, al vincularlo (en la red social X) con narcotráfico, lavado de dinero y fraude electoral, como recogió Hispanidad

Este fin de semana, el sábado 25 de julio, Flávio Bolsonaro fue proclamado oficialmente candidato a la Presidencia de Brasil por el Partido Liberal (PL). La primera vuelta se celebrará el domingo 4 de octubre de 2026; y la segunda vuelta (si ningún candidato a la Presidencia obtiene más del 50 % de los votos válidos), el domingo 25 de octubre de 2026. 

A ese acto asistió el presidente argentino, Javier Milei, quien llamó a Lula de “ladrón” y “presidiario” y llamó “basura calva” al juez De Moraes.

Ante ello, Brasil, o sea, el Gobierno del ultraizquierdista Lula Da Silva, calificó las declaraciones de Milei como inaceptables, llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocó al embajador argentino en Brasil para pedir explicaciones. 

Por cierto que, según ha trascendido, el presidente de EEUU Donald Trump quiere mandar dos funcionarios a Brasil para supervisar las elecciones: