Estilo mezquino: un 'proxy' aconseja a los accionistas de Telefónica que voten en contra de la indemnización del anterior presidente de la compañía, José María Álvarez-Pallete (23 millones) y de la del antiguo CEO, Ángel Vila (17 millones). 

Marc Murtra califica a los diarios entre buenos y malos, según traten a su figura. Y miren por dónde, ha sido uno de los buenos al que han filtrado la opinión del proxy de cara a la Junta de Accionistas del próximo día 26. 

Cuidado don Marc: que usted se ha colocado el mismo sueldo que Pallete y se supone que la misma indemnización de salida. No vaya a ser que le echen y el tal proxy aconseje lo mismo con usted.

Junta del Ejercicio 2025, el primero completo de Marc Murtra. Balance: Telefónica ha perdido 4.300 millones de euros, con un resumen de gestión impresionante: 4.800 despedidos, subida de tarifas del 4%, reducción del dividendo (y con cargo a patrimonio, naturalmente) en un 50%.

Relacionado

Añadan a eso un apalancamiento creciente e incluso peligroso, un servicio de calidad más que menguante, dos problemas más que serios en Reino Unido y Alemania (dos de las cuatro patas del Grupo), un malestar creciente entre la plantilla, todos quieren irse, un enfrentamiento límite entre Marc Murtra y su CEO, Emilio Gayo, una politización creciente, con Telefónica convertida en la oficina de colocación del Sanchismo. Además, reducción del perímetro de actuación y decisiones pintorescas, tales como renovar los derechos de retransmisión del fútbol dos años antes del contrato previsto o anunciar la compra de Vodafone España por Telefónica, con el positivísimo efecto de que Zegona se disparó en la bolsa de Londres, mientras que Telefónica es la novena entre las diez grandes telecos Europeas en evolución bursátil.

Por cierto, Zapatero y Javier de Paz siguen mandando en Telefónica. Y de su mano, la proscrita Huawei, proscrita en Washington y en Bruselas, sigue trabajando con Telefónica.

Relacionado

Un éxito total en el primer año de Murtra: los accionistas deberían recibirle con un formidable aplauso. 

Pero la culpa es de Pallete.