Otro revés para Enrique Riquelme… y ya van tres en los últimos dos meses. Recuerden que el empresario alicantino perdió las elecciones a la presidencia del Real Madrid contra Florentino Pérez, a pesar de una campaña mediática financiada por Iberdrola; y después, Citi rebajó las previsiones de Cox. Ahora se han conocido los resultados de esta última en el primer semestre, que reflejan la cara compra de los activos de Iberdrola en México, pues ha tenido unas pérdidas de 4,677 millones de euros, según cifras proforma.
Riquelme controla el 62,03% de Cox y en el accionariado, a mucha distancia, figura la familia Zardoya (antiguo accionista de la empresa de ascensores Zardoya, que acabó controlada por la estadounidense Otis y después este último se hizo con el 100%), a través de la participación del 14,117% que posee Alberto Zardoya Arana. Tras estos, se encuentran: el grupo industrial Velora Investa, que tiene su foco en la cadena de valor de la energía eléctrica, con un 5%; y el grupo Amea, que está centrado en energías renovables, con un 3,773%.
En el primer semestre, según los resultados proforma (que incluyen seis meses de los activos comprados en México a Iberdrola), la compañía de energía y agua que controla y tiene como presidente ejecutivo a Riquelme ha logrado elevar sus ingresos 2,5 veces, hasta 1.243 millones de euros. Asimismo, ha triplicado su resultado bruto de explotación (ebitda) ajustado, hasta 245,39 millones de euros; y el margen ebitda ha pasado del 16% al 20%. El resultado de explotación casi se ha triplicado, desde 50,8 millones a 146,7 millones.
Eso sí, el resultado neto ha arrojado unas pérdidas de 4,677 millones, frente al beneficio de 12,57 millones obtenido hace un año, por los costes financieros extraordinarios de la compra de los activos de Iberdrola en México (ahora denominados Cox Asset México). En términos ajustados, el resultado neto se ha situado en terreno positivo, pasando de 12,57 millones a 66,37 millones. Para la compañía de energía y agua los citados números rojos son “una circunstancia meramente coyuntural” y “no es representativo de la actividad habitual del negocio”. Recuerden que el pasado abril se cerró la compra de Iberdrola México por 4.000 millones de dólares (unos 3.413 millones de euros), reforzando su posición como operador de infraestructuras críticas de energía y agua.
Claro que la deuda de Cox también se ha movido al alza. La deuda neta ha ascendido a 3.383 millones y la deuda financiera neta (excluyendo la normativa de contabilidad IFRS16) ha sido de 3.299 millones. Además, el ratio de deuda financiera neta sobre ebitda ha alcanzado las 4,9 veces.
Conviene recordar que el grupo Cox ahora se divide en dos áreas: Asset Co, que agrupa los activos críticos de agua y energía, y a la que se han incorporado los activos mexicanos comprados a Iberdrola; y Service Co, que incluye los servicios de ingeniería y operación y mantenimiento de activos de Cox y para terceros. Además, Cox se hizo con la quebrada Abengoa en abril de 2023.