Sabemos que es agosto y casi todo el Gobierno andaba de vacaciones (empezando por el presidente, Pedro Sánchez)… pero ya toca emprender la vuelta. Curiosamente, en la última semana, el proceso de venta de Deoleo ha copado protagonismo en los medios y en el parqué, pero hemos asistido al vergonzoso silencio del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, el socialista Luis Planas, uno de los pocos que aún parecen conservar algo de sensatez. Y es hora de que hable y de que intervenga sí o sí porque España no puede perder terreno en el negocio del aceite de oliva frente a su gran rival, Italia.

Y mucho menos nuestro país puede dejar una empresa tan importante como Deoleo (dueño de las marcas Carbonell, Hojiblanca, Koipe, Bertolli y Carapelli, etc.), que se dedica a un producto estratégico, en manos italianas. Recuerden que, por ahora, la oferta presentada por la empresa familiar italiana Coricelli es la más alta, pues asciende a 500 millones de euros, incluyendo la deuda financiera y una multa de las autoridades fiscales italianas a Carapelli que aún está pendiente de resolución judicial firme.

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Claro que Coricelli no escatima en el uso de trucos a la hora de intentar ganar la puja y hacerse con Deoleo. Así puede verse en el hecho de haber lanzado su oferta desde una empresa sevillana (el holding Farmers Elite Global, que dirige Lorenzo Coricelli y también posee Aceites Abasa, Aceites Gac y otras sociedades ) para evitar el veto del Gobierno Sánchez.

La oferta de Coricelli subió a 500 millones, después de que la cooperativa agroalimentaria española Dcoop (propietaria de las marcas Dcoop y Pompeian, el de sus cooperativas y varios con Denominación de Origen Protegida -DOP- e Indicación Geográfica Protegida -IGP-) ha) elevará su propuesta a 470 millones. También se mantienen en la puja Acesur (propietario de Coosur y La Española, por ejemplo), que además es accionista de Deoleo; y la italiana Bonifiche Ferraresi, pero no han trascendido los importes que han puesto encima de la mesa. Fuentes conocedoras del proceso han señalado a Cinco Días que el plazo para recibir ofertas acaba el próximo 31 de agosto y se prevé firmar la venta a finales de septiembre, iniciándose un proceso de hasta 18 meses para obtener los permisos y autorizaciones regulatorias.

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Al hilo de esto último, parece que Coricelli podría tener menos problemas con las autoridades de competencia de EEUU y España porque no tiene posiciones relevantes en ninguno de ellos. Sin embargo, Dcoop posee el 50% de la marca Pompeian en EEUU e incluso había barajado hace unos meses hacerse con la mitad que no controlaba, opción que ahora descarta, y su cuota de mercado es del 20%; mientras que Deoleo es fuerte en el país de Donald Trump con la marca Bertolli, con una cuota del 14%. Si Dcoop gana la puja por Deoleo, su cuota en EEUU sería del 34%, lo que podría provocar que surgieran problemas de competencia y se tuvieran que realizar ventas de algunas marcas o de parte de las mismas. Y en España, las dificultades podría tenerlas Acesur si se hace con Deoleo porque tiene mucha presencia en las marcas de distribuidor (también llamada marca blanca), que concentran el 60% del mercado, y una gran posición en el aceite de oliva virgen extra (16%) y en el virgen (18,3%), mientras que Deoleo, con la marca Carbonell, controla el 11,4% del mercado.

Este lunes, la cotización de Deoleo baja un 8,5%, frente a la fuerte subida del 15,6% que ha tenido en los últimos cinco días y a una revalorización del 126% en el último año. En el programa de radio Agropopular, el presidente de Dcoop, Antonio Luque, ha señalado que la oferta mejorada que lanzaron la semana pasada por Deoleo “es más que razonable para la empresa” y ha pedido al Gobierno que proteja el aceite de oliva español. 

Es clave que ante la citada puja, Moncloa rompa su silencio e intervenga porque los principales accionistas del líder mundial en comercialización de aceite de oliva son los fondos CVC y Alchemy, y como todos los fondos, sólo piensan en hacer caja y en obtener cuanto mayores plusvalías mejor. Recuerden que el Gobierno ya advirtió a Javier de Jaime, representante de CVC en España, pero ahora debe pasar a la acción porque no sólo está en juego la venta de Deoleo sino la pérdida de terreno en el negocio mundial del aceite de oliva, frente a su gran rival (Italia). Por tanto, debe intervenir, por interés nacional, porque el aceite de oliva es un producto estratégico. Además, ya hay voces que piden la activación del escudo antiopas, que no vale para enfrentar a inversores extranjeros, sino también comunitarios, para defender la españolidad de Deoleo. 

¿Planas va a hablar y a pasar a la acción? Quizá debería recordar cuando los agricultores franceses metían dentro de las lechugas un papel detallando el mínimo dinero que recibían de lo que el consumidor pagaba... Y es cierto que si Dcoop se hace con Deoleo se podría crear una empresa vertical (agrupando producción, manufactura y distribución), pero eso sería menos problemático que dejar una empresa de un producto estratégico en manos italianas. 

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