Este jueves, Naturgy ha presentado sus resultados de 2025, que han sido buenos, pero se ha quedado sin premio bursátil. De hecho, su cotización está bajando más de un 3,6% y es la que presenta el mayor color rojo del Ibex 35, que asciende un 1,3%. Parece que a los inversores no les ha gustado demasiado la previsión de mantener el mismo nivel de resultados este año, pese a las difíciles condiciones del entorno energético, y esperan mucho más, y no se contentan con el beneficio récord obtenido ni con el mayor dividendo anunciado.

En concreto, la energética que dirige Francisco Reynés ha señalado que en la Junta de Accionistas que celebrará el próximo 24 de marzo se votará la propuesta de un tercer dividendo de 0,57 euros por acción, elevando así el dividendo a cuenta a 1,77 euros, por encima de los 1,7 comprometidos. Eso sí, el correspondiente a este año será superior: como mínimo, de 1,8 euros por acción. Y respecto a los resultados de 2026, estima lograr un resultado bruto de explotación (ebitda) superior a los 5.300 millones de euros y un beneficio neto por encima de 1.900 millones. Por su parte, las inversiones orgánicas rondarán los 2.100 millones y la deuda estará en torno a 13.500 millones.

Los analistas del Banco Sabadell han señalado que la bajada de la cotización se debe a “la falta de visibilidad de nuevos catalizadores”. Asimismo, han apuntado que este año “se debería redefinir la estructura accionarial, con la salida de fondos accionistas, publicar la nueva regulación de redes de distribución de gas (que esperamos sea continuista) y decidir sobre Almaraz”.

Relacionado

Y al hilo de esto, la energética ha quitado protagonismo a las cifras al anunciar cambios en su Consejo de Administración: renovará a Reynés un año antes de lo previsto y hasta 2030, también elevará el número de consejeros de IFM de dos a tres y creará una Comisión de Visión estratégica formada por un representante de cada accionista de referencia (Criteria Caixa y los fondos CVC, GIP/BlackRock e IFM) y dirigida por Reynés. Dicha comisión recuerda a la Comisión de Estrategia que hay en el Banco Santander y que lidera Ana Botín, así como a la Comisión Ejecutiva Delegada que existe en Iberdrola y que comanda Ignacio S. Galán. Y por cierto, todos estos cambios llegan casi un mes después del aviso de Reynés al incordiante fondo IFM

Vayamos ahora a los resultados de 2025, que han sido buenos, pero no han recibido premio bursátil. Los ingresos han ascendido ligeramente, pasando de 19.267 millones a 19.455 millones, sobre todo, por los precios más altos del gas y la electricidad, la mayor producción de los ciclos combinados en España y la mayor remuneración regulatoria en el negocio de distribución eléctrica en España y las actualizaciones de tarifa en Hispanoamérica. En el incremento del 1% en los ingresos ha contribuido su negocio de redes de distribución (con buen comportamiento en las de gas en México y España, frente a los de Brasil, Argentina y Chile; y el aumento en las de luz en España), así como el de mercados de energía. En este último, destacan los 6.265 millones (+6,4%) en gestión de la energía, buenas cifras de la generación térmica (la cual se ha disparado en España un 51%, a 2.637 millones, en parte por el modo reforzado en el que funciona el sistema eléctrico tras el apagón del 28 de abril), 1.058 millones en renovables y 7.163 millones en comercialización. Eso sí, los ingresos de gases renovables (sobre todo biometano) han sido de 43 millones (-6,5%). Y el margen bruto se ha situado en 7.606 millones (-1,2%).

Relacionado

Por su parte, el ebitda se ha mantenido bastante estable respecto al de 2024, pasando del récord de 5.365 millones a 5.334 millones (-0,6%). Algo similar ha sucedido con el resultado neto de explotación (ebit), que ha pasado de 3.549 millones a 3.580 millones (+0,9%). Y el beneficio neto ha subido un 6,4%, alcanzando el récord de 2.023 millones. A la vista de estas cifras, Naturgy ha cumplido sus previsiones.

En 2025, las inversiones de la energética (que es la primera gasista y la tercera eléctrica de España) han ascendido a 2.142 millones: 998 millones se han destinado a redes, 771 millones a generación renovable y 372 a otros aspectos. La deuda neta ha aumentado ligeramente en 116 millones (+1%), alcanzando los 12.317 millones, debido al efecto neto de la recompra de acciones de 2.332 millones realizada el pasado junio para elevar el capital flotante y volver a los índices MSCI, y a la posterior colocación de parte de esas acciones en los mercados los días 7 de agosto y 9 de octubre.