Este miércoles, en la Junta de Accionistas de Ebro Foods (dueño de SOS, Brillante, La Fallera, Garofalo, Bertagni y otras marcas) ha quedado constatado que su presidente ejecutivo, Antonio Hernández Callejas (70 años, que cumplirá 71 el próximo 20 de julio), se ve con fuerzas de seguir, como apuntó hace un año, y de hecho, habló de hacerlo “por lo menos, hasta los 75”. Y es que ha sido reelegido por cuatro años más.

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Precisamente, su reelección como consejero ejecutivo era uno de los acuerdos propuestos y, al igual que los otros 10, ha obtenido el beneplácito de los accionistas. Entre ellos, no hay que olvidar que se encuentra su familia, es decir, la familia Hernández, que es dueña del 15,922% del capital, repartido a partes iguales del 7,961% entre sus dos ramas. Le siguen: Corporación Financiera Alba, con el 14,004%; Damm (11,168%); la SEPI (10,36%); y algunos empresarios que fueron embotelladores de Coca-Cola y hoy son accionistas de la ‘megaembotelladora’ europacífica CCEP (Empresas Comerciales e Industriales Valencianas S.L., la sociedad de los Gómez-Trénor, con un 7,827%; y José Ignacio Comenge, con un 5,2%). En la Junta, había 688 accionistas entre presentes y representados, dueños del 82,12% del capital social, aunque es cierto que cada vez se ve menos asistencia en el lugar donde se celebra (el auditorio Rafael del Pino).

En el encuentro posterior que ha tenido con los periodistas, Hernández Callejas ha destacado la apuesta por la innovación con nuevos productos y por el crecimiento del líder mundial en arroz y segundo fabricante de pasta. De hecho, ha avanzando que están “estudiando alguna operación corporativa”, en concreto una en EEUU en el negocio de arroz y otra en Italia en ingredientes, y esperan noticias en los próximos tres meses. Ha anunciado que se superará el capex de 135 millones de euros del año 2025 y que principalmente se destino a reforzar la capacidad industrial; y también se ha optado por el crecimiento inorgánico con la compra del 30% que no controlaban de Bertagni. En el caso de España, no se esperan inversiones relevantes, porque se terminaron grandes proyectos de los últimos años y se acaba de terminar la ampliación de la planta de Jerez de la Frontera. Además, lanzarán nuevos productos frescos (dos ensaladas, un arroz tres delicias y una paella más adelante) que se elaboran en la fábrica de Algemesí (Valencia) y tras los exitosos ñoquis, apostarán por la pasta rellena en sartén y tendrán su primera fábrica de pasta rellena en EEUU en el primer trimestre de 2027 para vencer la prohibición de no poder importar productos cárnicos. “Ahora hay que ver cómo vendemos todo lo que somos capaces de producir”, ha aseverado Hernández Callejas. Y respecto al consumo, no crece por igual en todos los países, negocios y productos, pero “no se ve decrecimiento”, aunque la cifra de ingresos ha bajado por la devaluación del dólar.

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Ebro Foods no es una empresa ajena al contexto geopolítico y el impacto de la guerra de Irán se estima en unos 38 millones en sus cuentas por los mayores costes energéticos y de materias primas auxiliares derivadas del petróleo, pero “vamos a hacer acciones para mitigarlo en lo posible”, ha señalado su presidente ejecutivo. Entre ellas, están: la devolución de 13,4 millones en aranceles del arroz y la aspiración a recuperar otros 4 millones porque no subieron los precios a sus proveedores y no tienen que devolverles el dinero extra).

Claro que Hernández Callejas ha vuelto a mostrar su apoyo al sector agrícola y a la petición de aplicar cláusulas de salvaguarda a las importaciones de los países EBA (hace años, la UE eliminó todos los aranceles a las importaciones de los países menos desarrollados, excepto las de armas), en especial, a Camboya y Myanmar. Asimismo, ha referido que la UE debe hacer una reflexión lo antes posible, sobre todo, pensando en cuando lleguen las cosechas sin sequía de España que pondrán más arroz en el mercado y los precios van a bajar. La situación “no beneficia a nadie, ni a los agricultores europeos ni a los de los países EBA, y sería mejor dar una ayuda al desarrollo que estas concesiones”, ha afirmado el presidente de Ebro Foods. Además, ha referido que en el sector agrícola, “los precios son tan malos que te comes la PAC” y el hecho de que aún no se haya terminado con los aranceles cero a los países EBA, así como las recientes concesiones a Mercosur y a México reflejan que “el sector agrícola le importa poco a Europa”.

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En su discurso ante los accionistas, el presidente ejecutivo de Ebro Foods ha recordado que 2025 fue “el primer año del nuevo plan estratégico”, que entre sus objetivos, incluye: “consolidar la rentabilidad en niveles de ebitda superiores a los que teníamos antes de vender los negocios de azúcar, lácteos y pasta seca convencional; garantizar un dividendo estable; y centrar nuestras actividades en las que tenemos un mayor grado de expertice (experiencia)”. “Hoy podemos estar muy satisfechos, fue un año récord para el grupo en ebitda y hemos reducido deuda. Pero no ha sido un año fácil, con escenarios derivados de la situación geopolítica de enorme consideración”: los aranceles de EEUU (afectaron, especialmente, a las marcas Riviana, Garofalo y Bertagni) provocaron sobrecostes; la devaluación del dólar frente al euro; “la creciente concentración de distribución que endurece la negociación y en Europa la creación de centrales de compra acrecienta la debilidad de las industrias alimentarias y favorece marca blanca”. Sin embargo, han mantenido el reparto de dividendo ordinario en 0,69 euros brutos por acción, suponiendo una salida de caja de 106 millones. 

Y por cierto, Hernández Callejas ha querido felicitar a dos miembros del Consejo: a María Carceller Arce y a su hermano Demetrio por el 150 aniversario de Damm, que también es accionista de Ebro. Y de los 688 accionistas presentes y representados en la Junta sólo ha participado uno para mostrar su confianza al Consejo, no para formular ninguna pregunta. 

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