El informe es de abril, pero viene perfecto para la polémica inacabable de estos días: el absentismo y Feijóo. Las empresas asumen más de la mitad del coste total del absentismo: 17.000 millones de euros, pero el coste también es soportado por el Estado, en concreto por la Seguridad Social, pagada entre todos, a lo que sumamos el mayor perjudicado: el compañero que se echa a las espaldas el trabajo del 'listo' que no se presenta en la oficina. A lo que sumamos particulariedades como por ejemplo, el pequeño comercio, que puede verse obligado a cerrar, si falta el trabajador, o el de la industria intensiva, ahí, la empresa tiene que pagar a un trabajador horas extra para que cubra el puesto del otro, con el consiguiente doblaje de turno. 

En resumen, con el absentismo, además de convertirnos en una sociedad enferma y vaga, perdemos todos, pero el Gobierno se empeña en negar que suponga un problema o que exista, pese a que los datos no le acompañan. 

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Pero volvemos al informe, de la OCDE, nada sospechosa de ser de ultraderecha. En abril el organismo le tiraba de las orejas a España y es que se convertía en el tercer país con más absentismo. Además, alertaba sobre la escalada del gasto, cercano a los 34.000 millones.

El organismo internacional alertaba y con razón, según datos de la Seguridad Social: al cierre de 2025 se destinaron 18.413 millones de euros a prestaciones por incapacidad temporal, un 55% más que en 2020, año de la pandemia. Pero es que se ha triplicado la cantidad si miramos el año 2015 (+199%).

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Según la OCDE, nos encontramos en el tercer puesto por la cola de los 24 países analizados con un mayor volumen de semanas de trabajo perdidas a los largo del año por bajas. En concreto, 4,9 semanas al año de media por empleado, solo superados por las 6 semanas que registra Noruega y las 5 de Finlandia. En la comparativa, podía verse cómo Francia (4,2 semanas), Alemania (3,5 semanas), Suecia (3,3 semanas), Austria (3,2 semanas), Países Bajos (2,6 semanas) o Italia (1,1 semanas) mostraban una incidencia menor.

Fíjense si hay un problema con el absentismo que ayer mismo el propio gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, lo reconoció, asegurando que merece atención y actuaciones para contenerlo. El que fuera ministro de Seguridad Social pide una "reflexión", ya que existe "falta de coordinación" entre administraciones, a la vez que asegura que las competencias "no están bien delimitadas". 

¿No se tramitan de la mejor forma las bajas? Seguramente. ¿La sanidad va de cabeza y sin frenos y esto afecta? Por suesto, pero en 1,6 millones de personas faltando a su puesto de trabajo, también hay un poquito de cara muy dura. 

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