En un contexto energético que vive tiempos agitados, ahora por la guerra de Irán, Arturo Gonzalo insiste en el ruinoso transporte del hidrógeno verde, cuando aún su producción es limitada y cara. Por ello, ha pedido regulación y financiación para abaratar su elevado coste, en el evento ‘Enagás H2 Technical Day’ celebrado en la Universidad Corporativa de Enagás, donde la industria ha presentado desarrollos tecnológicos en marcha relacionados con el hidrógeno verde.
El CEO de la compañía gestora del sistema gasista y transportistas de gas ha puesto deberes al Gobierno Sánchez al pedir una regulación que permita reducir el coste del hidrógeno renovable a 4 euros por kilogramo, frente a los 6-7 euros/kg que cuesta hoy, y así poder competir con el hidrógeno gris (cuyo coste es 1-2 euros/kg). Eso sí, a estos precios después habría que sumar los de su transporte hacia el lugar donde se va a consumir, por lo que en caso del verde logrará ser rentable mucho antes si se produce al lado de donde se consumirá que si se transporta.
De hecho, a día de hoy, la opción de producir junto a su consumo sigue siendo la más acertada y es por lo que están apostando Repsol, Iberdrola y BP, entre otros. Sin embargo, Enagás insiste en su transporte a través del futuro hidroducto H2Med... con apoyo de las subvenciones públicas de la Unión Europea, el Gobierno y las comunidades autónomas. Gonzalo ha señalado que el despliegue de la economía del hidrógeno verde cuenta con “tres grandes retos: precio, demanda e infraestructuras”, pero eso no le hace retroceder en su 'loca' apuesta, que incluso traspasa nuestras fronteras.
En el caso del precio, el CEO de Enagás ha pedido regulación y optimizar el marco normativo europeo hacia una flexibilización temporal y transitoria de los actos delegados. También ha defendido la necesaria bancabilidad de los proyectos, o sea, su capacidad para atraer financiación de largo plazo, así como asegurar la demanda e ingresos a largo plazo. Además, cree que se debe reducir el coste de la electricidad, optimizar el capex, asegurar la demanda y los ingresos a largo plazo.
Sin embargo, Gonzalo continúa insistiendo en una locura, justo cuando se está dando un reflujo en todo lo relacionado con el hidrógeno verde y ya no se ve el boom que hace unos años se decía que iba a tener y su potencial de exportación ya no es tan grande. Un reflujo que no sólo se está dando en España sino también en Alemania, por ejemplo, donde se estimaba llegar a 10 gigavatios en 2030 pero hoy sólo hay 181 megavatios operativos, y hace unos meses, el Bundestag aprobó una ley que clasifica la producción de hidrógeno como de “interés público superior” para facilitar la concesión de licencias y la ejecución de proyectos, pero no sólo de hidrógeno verde, sino también de otras variedades de hidrógeno para impulsar el desarrollo de dicho mercado.