El contexto de crisis mundial del sector del automóvil (en gran parte, debido a los altos costes de producción del eléctrico y su baja demanda por su caro precio) está siendo aprovechado por las marcas chinas para expandir su colonización de Occidente, a pesar de que la Unión Europea puso aranceles a la importación de vehículos eléctricos del gigante asiático. Sin embargo, se centran, sobre todo, en vender, algo que se puede ver muy bien en España, pero no tanto en producir y crear empleos industriales. Y ahora llega Denza, la marca prémium del grupo chino BYD, para unirse a una larga lista de colonizadores que no para de crecer.
En concreto, Denza aterriza en España y en el resto de Europa con dos modelos: el monovolumen híbrido enchufable D9 y el deportivo Z9GT (tanto en versión eléctrica como híbrida enchufable), que tienen unos precios desde 78.000 y 101.000 euros, respectivamente. Asimismo, instalará 350 cargadores ultrarrápidos de hasta 1.500 kW de potencia en la red pública de la Península Ibérica antes de finales de 2027, y aspira a un despliegue de 3.000 en toda Europa en dicho periodo con unas inversiones de 2.000 millones de euros.
En paralelo, cabe recordar que BYD ha matriculado 17.986 turismos en nuestro país en los cinco primeros meses del año, un 131% más que en el mismo periodo del año pasado, según los últimos datos de las asociaciones Anfac, Faconauto y Ganvam. Claro que aquí no sólo apuesta por coches, sino también por autobuses, y se acaba de adjudicar tres por parte de la compañía ferroviaria vasca Euskotren. Además, en Reino Unido, en el Goodwood Festival of Speed de 2026 que se celebrará del 9 al 12 de julio, el grupo chino presentará ocho modelos de tres de sus marcas: BYD, la prémium Denza y la de lujo Yangwang.
Cabe recordar que las marcas chinas, al igual que el resto de asiáticas, prefieren vender en España a producir aquí y crear empleos industriales. Hasta ahora, sólo lo hacen: la japonesa Toyota, de forma indirecta, porque Stellantis le fabrica la furgoneta Proace City en su planta de Vigo; Ebro (de la que la española EV Motors controla el 60% y Chery el 40% restante) que ensambla piezas de vehículos que se hacen en el gigante asiático; y la china MG, la décima marca más vendida en España hasta mayo, con 20.210 turismos (superando incluso a BMW), ha anunciado que levantará su primera planta de producción en España en la provincia de La Coruña. Claro que también hay que tener en cuenta que también están aumentando las alianzas entre grupos chinos y sus rivales europeos, como se puede ver en: las de Leapmotor y Dongfeng con Stellantis o las de Geely con Renault en Horse (donde el tercer socio es la petrolera saudí Aramco y que se dedica a producir cajas de cambio).
Y por si la colonización vía ventas no bastara, también se está dando a través de patrocinios. Por ejemplo, el que el grupo chino Great Wall Motors (GWM) ha acordado con ACB, la principal liga de baloncesto profesional en España, para las próximas tres temporadas. Se trata de un fabricante de automóviles con sede en Baoding y cuyo nombre recuerda a la Gran Muralla China, a través de dicho acuerdo, se convierte en patrocinador oficial de la Liga Endesa, la Copa del Rey, la Supercopa Endesa y la Minicopa Endesa, así como en Vehículo Oficial de la competición durante las temporadas 2026-27, 2027-28 y 2028-29.
Pero no es el único patrocinio ni será el último, reflejando que la colonización china también ha llegado al deporte. Otra muestra se puede ver en Ebro, que patrocina a la Selección Española, mientras Changan hace lo mismo con la de Portugal, de cara al Mundial de fútbol que se está celebrando en EEUU, Canadá y México.