Decíamos que la colonización automovilística china continúa expandiéndose en España, con la llegada de múltiples marcas para vender aquí (entre ellas, las del grupo Changan), pese a los aranceles que la Unión Europea puso a la importación de vehículos eléctricos del gigante asiático. Sin embargo, pocos esperaban que dicho fenómeno llegara incluso al País Vasco... debido a su barato precio, naturalmente. Y es que la compañía ferroviaria Euskotren ha adjudicado al grupo chino BYD tres autobuses, en vez de a las empresas vascas Solaris (fabricante de autobuses que pertenece al fabricante ferroviario CAF) e Irizar, empresa que es conocida, fundamentalmente, por fabricar autobuses y autocares.
Dicha colonización era impensable años atrás... pero no ahora. Recuerden que Occidente está siendo objeto de colonización por parte del gigante asiático, algo que se está viendo, sobre todo, en el sector automovilístico español. La mayoría de grupos chinos prefieren vender aquí, pero no producir, y sólo hay mínimas excepciones al respecto. MG ha anunciado que levantará su primera planta de producción española en la provincia de La Coruña y Chery es socio de la española EV Motors en Ebro (de la que posee el 40%) y ensambla piezas de vehículos que se fabrican en el gigante asiático, de hecho, este lunes, Ebro ha anunciado la puesta en marcha de la nueva línea de producción en la planta de Barcelona. Al mismo tiempo, están creciendo las alianzas entre grupos chinos y sus rivales europeos, como se puede ver en: las de Leapmotor y Dongfeng con Stellantis o la de Geely con Renault en Horse (donde tienen como tercer socio a la petrolera saudí Aramco y se dedican a producir cajas de cambio en una planta situada en Sevilla). Además, Geely también está aterrizando en el mercado español con nuevas marcas propias, como Zeekr, que se suma a otras recientes (Lynk & Co, entre ellas) y otras que llegaron hace muchos años: Volvo Cars, Lotus y Smart.
Volvamos al País Vasco. El fabricante chino BYD proporcionará tres autobuses eléctricos a Bizkaibus, el servicio de transporte público de pasajeros por autobús interurbano de la provincia de Vizcaya. Su oferta ha sido la más barata, situándose en 1,51 millones de euros, y la ley obliga a elegir la que tenga mejor relación calidad-precio y no permite discriminar por origen, según ha referido El Correo. Un precio más bajo que el ofrecido por las vascas Irizar (1,6 millones) y CAF (1,79 millones). Además, la oferta de BYD también se ha situado muy por debajo de las presentadas por la empresa española especializada en electromovilidad KL Buses (1,77 millones) y las alemanas Man -perteneciente al grupo Volkswagen- (1,79 millones) y Daimler -que forma parte de Mercedes-Benz Group- (1,8 millones).
No es el primer paso de BYD para colonizar el sector de autobuses de nuestro país. Hace unos años, anunció una alianza con el fabricante de autobuses Castrosua para presentar un primer autobús eléctrico que se exhibió en Santiago de Compostela. Su alianza para la fabricación conjunta arrancó en septiembre de 2022, con la vista puesta en reducir la huella de carbono en el transporte público.
Cabe referir que lacolonización china en el automóvil se produce en un contexto de crisis mundial del sector y cuando los fabricantes occidentales están entrando en el rearme que surgió tras el estallido de la guerra de Ucrania el 24 de febrero de 2022. Además, en Europa se quiere priorizar la autonomía estratégica y el ‘made in Europe’ para no depender tanto de tecnología y proveedores extranjeros. En el caso de los vehículos eléctricos, la medida llega algo tarde, porque sus baterías se fabrican, principalmente, en el gigante asiático, que también controla el 70-80% del refinado de los minerales críticos.