En el último Consejo de Ministros, se ha conocido que el Gobierno Sánchez ha preferido alejarse de otro escándalo y más en este contexto de creciente corrupción y tras conocerse las condenas del exministro José Luis Ábalos y el exasesor Koldo García. Y es que no ha propuesto a Mariano Bacigalupo para relevar a Cani Fernández en la presidencia de la CNMC, sino que ha preferido postular al catedrático Juan José Ganuza.
Por ahora, en Moncloa se ha optado por no elevar más el desastre de los reguladores españoles y parece que se ha tenido en cuenta la petición de Cani Fernández, que quería un sucesor con “capacidad técnica y sentido común”. Asimismo, se ha querido evitar un nuevo escándalo al no proponer a Bacigalupo, esposo de Teresa Ribera (antes vicepresidenta del Gobierno y ministra, y desde diciembre de 2024, vicepresidenta europea), que es consejero de la CNMV desde septiembre de 2022 y su mandato acaba este año. Recuerden que este Doctor en Derecho y catedrático de Derecho administrativo ya fue consejero del regulador de la Competencia, pasó por otros reguladores fuera de España, ejerció como consultor especializado en sectores regulados e influyó en el energético cuando su esposa formaba parte del Gobierno. Además, su nombre llegó a sonar para dirigir el proyecto de Ribera de sacar adelante una nueva Comisión Nacional de la Energía (CNE), el cual se ha quedado dentro de un cajón cuando Ribera se fue a Bruselas.
Este martes, se ha conocido que el Gobierno ha preferido dejar de lado los nombres que habían ido saliendo en las quinielas: Mariano Bacigalupo, Inmaculada Gutiérrez, Marta García Jauregui, Marcos Araujo, Ángel García Castillejo, Natalia Fabra y María Vidales. Y es que para la silla de presidente de la CNMC, ha decidido proponer al catedrático de Economía y Empresa Juan José Ganuza (nacido en 1968), que acumula casi tres décadas de trayectoria académica especializada en política de competencia, regulación de mercados, economía digital y contratación pública. Asimismo, es licenciado en Ciencias Físicas y doctor en Economía; dirigió durante una década el Máster en Competencia y Regulación de Mercados de la Barcelona School of Economics, referente formativo en el ámbito regulatorio en España; y cuenta con una amplia producción científica y ha tenido responsabilidades editoriales en revistas especializadas de Economía Industrial. Desde 2014, Ganuza dirige la División de Competencia y Regulación de Mercados en el think thank Funcas, ha colaborado de forma continuada con la CNMC y es presidente del Área de Economía de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).
Moncloa también ha dado a conocer sus propuestas para las tres sillas de nuevos consejeros del regulador de la Competencia. Por un lado, Carmen Balsa, que pertenece al Cuerpo Superior de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado, y lleva trabajando para la Administración desde 1995. Entre los distintos cargos que ha ejercido, se encuentra el de subdirectora de Estudios de la División de Promoción de la Competencia de la Comisión Nacional de Competencia (antecesora de la CNMC), senior Advisor de la representación española en el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington y directora de Gabinete de la vicepresidenta y ministra de Economía, Nadia Calviño (actual presidenta del Banco Europeo de Inversiones -BEI-), entre 2018 y 2021. Por tanto, parece que Balsa es candidata a ocupar la vacante que dejó Pilar Sánchez, que fue propuesta en su día por el PSOE.
Por otro, está alguien que sí había figurado en las quinielas: Joan Capdevila, exdiputado de ERC y un hombre de la confianza de Oriol Junqueras, con bagaje empresarial y conocido en todo el país. Es licenciado en Veterinaria y tiene una sólida formación en gestión pública de alto nivel, además, fue Delegado del Govern de la Generalitat de Catalunya en Madrid entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025. A la vista de lo anterior, queda claro que el nombre obedece a una propuesta de ERC para cubrir la vacante que dejaba Josep María Salas y el partido republicano, catalán y de izquierdas seguirá teniendo representante.
Y por último, Sumar ha tenido la oportunidad de lanzar un nombre para la silla que ha dejado Carlos Aguilar (que en su día fue propuesto por Podemos)… y no la ha desaprovechado. Así, Moncloa ha optado por proponer a la catedrática de Derecho Mercantil y activista trans Marina Echebarría. Cuenta con una larga carrera por más de 38 años ocupando diversos cargos académicos; es autora de obra científica relacionada con Derecho de la distribución comercial, mercados electrónicos y derecho de las nuevas tecnologías, con clara incidencia en el Derecho de la competencia, una de las áreas naturales de la CNMC. Es miembro de número del Instituto de Estudios Europeos UVA y vocal permanente de la sección mercantil de la Comisión General de Codificación del Ministerio de Justicia, y posee una destacada carrera como activista por los derechos del colectivo LGBTI y activista trans.
Ahora Ganuza, Balsa, Capdevila y Echabarría deberán comparecer ante la Comisión de Economía y Transformación Digital del Congreso, que votará su idoneidad o posibles conflictos de interés. Si aprueban, el Consejo de Ministros aprobará sus nombramientos mediante Real Decreto. Por cierto, Cani Fernández se mantiene como presidenta interina hasta que se apruebe oficialmente a su relevo y en la recta final de su mandato ha optado por incoar expedientes sancionadores a diestra y siniestra en el sector energético para proteger a la exministra socialista Beatriz Corredor del apagón y abrir expedientes a los bancos por prácticas anticompetitivas en hipotecas, pero no ha afrontado el duopolio televisivo que en su día ayudó a forjar.