En los últimos meses, se ha constatado que España no puede prescindir de la energía nuclear y el pasado 14 de agosto, el Gobierno, por fin, se rindió a esta evidencia y al sentido común, aprobando la prórroga de la central de Almaraz por tres años, aunque podría funcionar otros 40. Pero algo es algo y ya hay muchas voces que lo ven para un primer paso que se deberá repetir con el resto de centrales nucleares (en especial, con las de Ascó y Vandellós, como ya piden Junts y ERC a Sánchez, pues proporcionan casi el 60% de la electricidad de Cataluña). Las centrales catalanes son claves para dicha región y se acaba de conocer que redujeron sus ingresos y sus pérdidas en 2025, según reflejan los resultados de su sociedad gestora, la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós II (ANAV), a los que ha accedido Cinco Días.

En concreto, se trata de tres reactores -Ascó I, Ascó II y Vandellós II- y ANAV está participada por Endesa (85,41%) e Iberdrola (14,59%). En 2025, los tres reactores han aumentado su generación de energía un 2,9%, hasta 23.631,72 gigavatios hora (GWh), y han aportado el 58,8% de la demanda eléctrica de Cataluña. Sin embargo, la mayor producción no ha repercutido en sus ingresos, que han bajado un 11,6%, pasando de 369,2 millones de euros a 326,1 millones.

Relacionado

Por su parte, el resultado neto de las centrales de Ascó (que una servidora pudo visitar en enero de 2023) y Vandellós II ha mejorado, pero aún sigue en terreno negativo: ha pasado de unas pérdidas de 15 millones a unas de 4,6 millones. No hay que olvidar que las nucleares catalanas, al igual que las del resto del país, soportan unos elevados y redundantes impuestos.

Eso sí, desde ANAV se subraya que “tiene garantizadas en todo momento sus necesidades de liquidez” mediante las aportaciones y el “respaldo económico” de sus propietarias. Además, tiene “estabilidad”, según su director general, Paulo Santos, quien también preside la Sociedad Nuclear Española (SNE) -la cual agrupa a los trabajadores de la industria nuclear de nuestro país-. De hecho, no esperan una variación significativa de ingresos en los próximos años y para 2026 se inaugurarán dos nuevos Almacenes Temporales Individualizados (ATI-100) en Vandellòs y en Ascó.

Relacionado

Si el Gobierno Sánchez comete el grave error de prorrogar Almaraz sólo por tres años y no extender la vida útil del resto de centrales, Ascó I cerrará en octubre de 2030, Ascó II en septiembre de 2032 y Vandellòs II en febrero de 2035. Un calendario que debe rectificar, al tiempo, que rebajar los elevados y redudantes impuestos que afrontan las nucleares,... y más si tiene en cuenta que el mayor fracaso empresarial del Sanchismo se llama Beatriz Corredor y preside Redeia, pues recientemente se ha producido la quinta parada forzosa de la gran industria en lo que va de año. Además, esta exministra socialista es la culpable del apagón que vivió la Península Ibérica el 28 de abril de 2025 y España tiene un problema con sus redes eléctricas: se necesita una urgente inversión porque su estado ya lastra la electrificación, la construcción de viviendas y otras inversiones. 

Relacionado