El apagón vuelve a la primera línea con la nueva sesión de la comisión de investigación abierta en el Congreso, donde ha comparecido Marina Serrano, presidenta de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec). Esta última ha respaldado la postura de las energéticas (Iberdrola y Endesa, entre ellas) y ha insistido en culpar a la exministra socialista Beatriz Corredor, presidenta de Redeia (y por tanto, responsable de Red Eléctrica), porque el 28 de abril de 2025 el sistema eléctrico español “operó con el menor nivel de generación síncrona de todo el año”.

En la Cámara Baja, Serrano ha subrayado que Red Eléctrica había identificado la necesidad de 10 grupos síncronos el día previo al apagón, pero luego por la indisponibilidad de uno, acabó programando nueve, pese a que había otros disponibles. También ha criticado no sólo el bajo nivel de generación síncrona, sino la “singular” distribución de estos recursos, destacando que en Andalucía sólo había un grupo de generación síncrona. “Los recursos existían y el operador tenía herramientas para actuar, pero la cuestión es si se emplearon de forma adecuada y con la antelación debida”, ha destacado.

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La presidenta de Aelec ha referido que Red Eléctrica no corrigió de manera preventiva la vulnerabilidad estructural en el control de tensión que ya había emitido múltiples alertas previas en días, meses y años anteriores. De hecho, ha afirmado que el apagón no se produjo en una situación de plena normalidad, sino que desde hace tiempo había “episodios recurrentes que evidenciaban dificultades crecientes para controlar la tensión”, sobre todo, en los meses de primavera, que eran más delicados al registrar un mayor número de horas de tensiones elevadas. Asimismo, ha referido que las desconexiones por sobretensión eran cuatro veces mayores, en concreto, entre los años 2021 y 2023, se han multiplicado en 4,5 veces). Por tanto, esos problemas para controlar la tensión “no eran algo extraordinario” y no sólo se vio “en años y meses anteriores, sino en días previos” al 28 de abril de 2025: por ejemplo, el 22 de abril lo sufrieron en Repsol y Adif, y en segundos previos al cero eléctrico el mismo día 28. 

Para Serrano, la reducida presencia de potencia síncrona, los elevados gradantes de producción fotovoltaica y las escasas interconexiones son los principales motivos de esa vulnerabilidad estructural en el control de tensión. Y dado que ya se venían dando señales desde hace tiempo, ha reconocido la importancia de identificarlas a tiempo y adoptar medidas preventivas. También ha destacado que la seguridad de suministro corresponde al operador del sistema (o sea, a Red Eléctrica), que también se encarga de “la programación final de los recursos, la supervisión continua, y la activación de medidas para mantener seguridad”.

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En cuanto al mismo día del apagón, la presidenta de Aelec ha señalado que se triplicó el número de alertas por sobretensión en los centros de control respecto al 21 de abril y que “maniobras en los minutos previos al apagón aumentaron la tensión del sistema y consumieron parte de la mínima potencia reactiva”. Ocasión que ha aprovechado para recordar que España es el único país europeo que permite la operación ordinaria redes de 400 kV hasta 435 kV, lo que deja un margen operativo de apenas 5 kV frente a la actuación de las protecciones, el cual es “particularmente reducido, lo que incrementa la exposición a situaciones de riesgo”. “Las tensiones superiores a 420 kV deberían ser excepcionales”, ha advertido, tal y como han recomendado el panel de expertos de Entso-E y la CNMC. “Recursos existían y el operador tenía herramientas para actuar, pero la cuestión es si se emplearon de forma adecuada y con la antelación debida", ha añadido. 

No hay que olvidar que ahora el regulador de la Competencia está abriendo expedientes sancionadores a múltiples empresas energéticas e instalaciones... y si al final, les impone multas, estas podrían acabar pagándolas sus clientes. Además, desde el apagón el sistema eléctrico opera en modo reforzado, lo que ha elevado los costes que los consumidores afrontan en sus facturas.