AENA ha dado a conocer sus resultados de 2025, que han sido “imponentes”, y por tercer año consecutivo ha logrado “cifras récord de actividad y económico-financieras”, ha destacado su presidente y CEO, el socialista catalán Maurici Lucena, en rueda de prensa. Esta es su mejor carta de presentación de cara a su renovación como consejero en la próxima Junta de Accionistas, la cual espera que se produzca, pues “sigo muy ilusionado” para continuar al frente, al menos, otros cuatro años. Recuerden que se incorporó al gestor aeroportuario en julio de 2018.
Sin embargo, ni los buenos resultados ni la propuesta de aumentar el dividendo en un 11,7%, hasta 1,09 euros por acción, han recibido aplauso bursátil: la cotización baja un 0,8%. Lucena ha recordado que el pay out es “muy alto (del 80%, concretamente)” porque es una compañía “extraordinariamente eficiente”. Eso sí, no hay que olvidar que el 51% está en manos del Estado (a través de Enaire) y el resto se privatizó al sacarlo a bolsa, lo que permitió la entrada de algunos fondos de inversión, entre ellos, está The Children’s Investment (TCI), que está liderado por Chris Hohn... y al que conviene tener contento.
Vayamos a los resultados, en los que ha contribuido el aumento del tráfico aéreo en un 4,2%, a 384,8 millones de pasajeros (de los que 321,6 millones, un 3,9% más, han correspondido a los aeropuertos de la red en España), “superándose el hito de más de un millón de pasajeros de promedio diario”, ha señalado Lucena. Eso sí, la demanda doméstica se ha estabilizado (-0,3%), frente al crecimiento del 5,9% en la demanda internacional, según ha referido el director económico-financiero de AENA, Ignacio Castejón.
Los ingresos han crecido un 9,5%, hasta 6.379,2 millones de euros. De estos, los aeronáuticos han aportado 3.346,8 millones (+4,9%) y los comerciales, 1.975,1 millones (+11%), y en estos últimos han contribuido las mayores rentas de las tiendas libres de impuestos, así como la evolución de los locales de restauración y unos contratos mejores que los del año anterior tanto en estos como en las tiendas especializadas.
Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha subido un 7,8%, a 3.785 millones; aunque el margen ebitda ha pasado del 60,2% al 59,3% por unos ingresos de los servicios de construcción en Brasil, ha explicado Castejón. El beneficio neto de explotación (ebit) ha aumentado un 12,2%, a 2.988,1 millones; y el beneficio neto lo ha hecho en un 10,3%, alcanzando el récord de 2.136,7 millones. La mayor actividad también se ha notado en los gastos, que han ascendido a 3.391,1 millones (+7,1%).
En 2025, las inversiones se han situado en 1.060,8 millones y se han centrado, sobre todo, en la mejora de las instalaciones y de la seguridad operacional de los aeropuertos. Una cifra que ha influido poco en la deuda financiera neta contable consolidada, que ha pasado de 5.498 millones a 5.509 millones; y gracias al aumento del ebitda, el ratio de deuda neta sobre ebitda ha descendido de 1,57 veces a 1,46 veces.
“Un balance robusto para afrontar las inversiones del próximo DORA III”, ha señalado Lucena, en relación a la propuesta de la semana pasada. Recuerden que dicho DORA recoge unas inversiones reguladas de 9.991 millones, aunque AENA prevé actuaciones por 12.888 millones incluyendo también las no reguladas, entre 2027 y 2031. Entre ellas, se incluye parte de la ampliación del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, cuyo coste total será de 3.200 millones, y de los que 1.765,2 millones se invertirán en el periodo del DORA III: 1.020 millones en algunas actuaciones de las terminales T1 y T2, y el inicio de las medidas compensatorias, que serán previas a la ampliación de pista y a la nueva terminal satélite; y se sumarán otros 745 millones de inversiones ordinarias. Por su parte, a la ampliación del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas se destinarán 4.477,4 millones, de los que 2.960 millones serán para actuaciones que se ejecutarán en el periodo del DORA III, el resto será para periodos regulatorios posteriores.
El presidente y consejero delegado de AENA ha insistido en que la previsión del tráfico aéreo para 2025 será de 326,1 millones de pasajeros, tan sólo un 1,3% superior,... y que han criticado desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA). Asimismo, ha criticado las “declaraciones disparatadas, con desconocimiento y mala” de algunas de ellas, o sea, las de Ryanair, que “tienen mucho impacto mediático”. Lucena también ha defendido la “levísima subida de tarifas” propuesta y que en promedio será de 0,43 euros por pasajero entre 2027 y 2031, porque “los aeropuertos necesitan ampliaciones e inversiones”. Además, ha subrayado la solidez del marco regulatorio aéreo español, cuya regulación hizo el PP, y que “es buena, equilibrada y permite que tengamos el transporte aéreo más importante de Europa y con el que ganamos todos”. Y Lucena ha criticado que “las aerolíneas piden infraestructuras más baratas para ganar más, dan menos importancia a la calidad y la seguridad, y tienen una visión cortoplacista. Esto es una falta de responsabilidad”. También les ha pedido que “digan todas las verdades” porque “las tarifas han estado bajando o congeladas, pero los precios de los billetes han subido fuertemente”.
Respecto a posibles adquisiciones, Lucena ha referido que analizan todas las oportunidades que surgen, pero que tras un proceso de selección muy estricto, se materializan muy pocas de estas. Eso sí, les gustaría alguna operación en cinco o diez años y consideran que Hispanoamérica “es un mercado muy natural”.
Por cierto, respecto a las remuneraciones de los consejeros hay menos alegrías que en el dividendo. Lucena cobró 197.000 euros en 2025, un 2,6% más. Por su parte, Javier Marín, vicepresidente ejecutivo, recibió 221.000 euros, un 4,25% más. En total, se destinaron 2,86 millones a las remuneraciones de los consejeros, un 11,85% más que en 2024; y la remuneración media de los empleados creció un 8,7%, a 50.000 euros.