En estos inicios de septiembre y de vuelta de vacaciones para la mayoría de la gente, Renfe ha aprovechado para concretar que ganó 60,2 millones de euros en 2025. Y curiosamente, lo ha hecho el mismo día que ha anunciado la retirada de otros dos trenes Avril (fabricados por Talgo) por fisuras en los bogies, el mismo problema que le llevó a retirar otros cinco hace poco más de un año.
¿Casualidad que coincidan ambas noticias? Por supuesto que no, y muchísimo menos si se recuerda al poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán Friedrich Schiller, quien defendía que las casualidades no existen. Parece que el operador público ferroviario que preside Álvaro Fernández Heredia esperaba que la primera restara relevancia a la segunda, pero no lo ha conseguido.
Vamos por partes. Recuerden que Renfe ya avanzó hace unos meses que había cerrado 2025 con un beneficio neto superior a los 50 millones, tras cinco años consecutivos de pérdidas, y unos ingresos de 4.480 millones (+2,5%), sobre todo, por el aumento en la filial de viajeros, que facturó 2.000 millones (+18,9%). Ahora detalla que los números negros del año pasado han ascendido a 60,2 millones y gracias, principalmente, a que el fuerte aumento de beneficio en Renfe Viajeros compensó las pérdidas de otras filiales. Asimismo, ha señalado que de los 2.000 millones de ingresos por venta de billetes, 1.469 millones han correspondido a los servicios de Alta Velocidad (incluyendo los internacionales) y 532 millones a los trenes de Obligaciones de Servicio Público (OSP) -Avant, Media Distancia, Ancho Métrico, Cercanías, Rodalies...-. En total, ha transportado 531,4 millones, frente al récord de 2024 (535 millones), algo que ya empezaba a reflejar el creciente caos ferroviario.
Cabe referir que cuando el operador público ferroviario avanzó sus últimos resultados, apuntó que se veía con fuerzas para elevar su presencia en Francia... y reducir así la falta de reciprocidad. Sin embargo, meses más tarde, ha decidido apostar por avanzar en Portugal para olvidar las trabas en Francia y el creciente desastre ferroviario en España. Hasta ahora, su principal activo fuera de nuestras fronteras es el AVE en Arabia Saudí y también el operador checo Leo Express (del que controla el 50%).
En paralelo, Renfe ha retirado dos nuevos trenes Avril por fisuras en los bogies (son unos dispositivos giratorios de dos o más ejes con ruedas sobre los que se apoya un vehículo ferroviario). En julio de 2025 tuvo que hacer lo mismo con otras cinco unidades de dichos trenes (también denominados S106), pero en aquel momento su fabricante, Talgo, culpó al estado de la infraestructura del corredor Madrid-Barcelona como posible origen de las fisuras, algo que Adif rechazó, y Renfe puso en marcha un programa específico de inspección con independencia de las rutas en las que circularan. Ahora parece que el gestor público de infraestructuras ferroviarias llevaba algo de razón porque Renfe ha detectado fisuras en los bogies de otros dos trenes Avril que no habían viajado por la ruta Madrid-Barcelona.
Y ojo, la retirada de estos dos nuevos trenes se produce semanas después de que Renfe y Talgo firmaran la paz, tras la multa que el primero puso al fabricante que preside José Antonio Jainaga por el retraso en las entregas de los Avril, cuyo pago se ha retrasado su pago al periodo 2032-2028. Además, en dicha paz se incluye la transformación de los trenes Avril de ancho fijo a rodadura desplazable para que puedan operar tanto en las vías de ancho ibérico como en las de ancho convencional.