Por la red ya corren peticiones de católicos, formados, no chisgarabís, que plantean que se aplace la visita de León XIV a España, donde aterrizará tan pronto como el próximo seis de junio.
El cuerpo ideológico de Sánchez se ensancha día a día
El empeño en que el Pontífice recibiera al presidente del gobierno en el Vaticano, tan sólo una semana antes de su visita a España resulta llamativo. Como llamativo es el empeño del aparato de comunicación y propaganda de Moncloa de vender el acto.
Para entendernos: Sánchez utiliza al Papa para lavar su imagen. El Papa es de los nuestros, comparte nuestros valores... frase está última utilizada por la voz de su amo, el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños. Si quieren ustedes saber lo que piensa Sanchez no escuchen a Pedro, escuchen a Félix.
En Moncloa andan tentados de impulsar una protesta, por supuesto reprimida. La campaña de la masonería, "Yo no te espero", constituye un primer aviso
Y todo esto nos lleva a que León XIV va a tener que ser tan prudente como valiente, durante su visita a España. La situación en nuestro país, así como en la Iglesia española, han llegado a un extremo que el cuerpo ideológico de Sánchez se ensancha día a día.
Si se pudiera manipular quien protesta contra el viaje del Papa... que se puede, recuerden a los viejecitos de Ferraz contra la amnistía, y los que rezaban el Rosario ante la sede del PSOE: se convirtieron de la noche a la mañana en peligrosos neonazis
En Moncloa andan tentados de impulsar una protesta, por supuesto reprimida gracias al gran Sánchez y al gran Marlaska, para introducir al Papa en el cóctel de la polarización y la violencia hispanas. La campaña "Yo no te espero" de la masonería constituye un primer aviso.
La técnica del neocomunismo para acabar con la Iglesia no es el ateísmo: no hay Dios, sino el paganismo: todo es Dios. En el fondo es lo mismo. Dos formas de negar al verdadero Dios
Si se pudiera manipular quien protesta contra el viaje del Papa... que se puede, recuerden los viejecitos de Ferraz contra la amnistía, y los que rezaban el Rosario ante la sede del PSOE, se convirtieron de la noche a la mañana en peligrosos neonazis. De este modo conseguiríamos que, en verdad, el Papa se convirtiera en "uno de los nuestros", que, como nosotros es víctima de la violencia ultra.
La técnica del neocomunismo para acabar con la Iglesia no es el ateísmo: no hay Dios, sino el paganismo: todo es Dios. En el fondo es lo mismo. Dos formas de negar al verdadero Dios.