Una semana más, Hispanidad realiza una crónica recogiendo las últimas informaciones sobre la persecución -incluso genocidio- contra los cristianos, una realidad silenciada en muchos medios y en muchos gobiernos occidentales.
Esta semana empezamos en Níger donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), "dos años después del golpe de Estado, la situación sigue deteriorándose, con un número creciente de ataques que afectan a las comunidades religiosas, como el asalto perpetrado en marzo de 2025 contra una mezquita de Fambita, en Tillabéri. En el ámbito político, el distanciamiento del Gobierno respecto a sus socios occidentales suscita mucha preocupación sobre el futuro de los derechos humanos en el país. Las condiciones, especialmente para los cristianos y los musulmanes que no aceptan la ideología islamista militante, siguen siendo extremadamente difíciles. Las perspectivas para la libertad religiosa en Níger son negativas".
En ese contexto, durante las pasadas Navidades, una iglesia cristiana situada en la aldea de Mailo, en el suroeste del país, fue asaltada por unos individuos armados, recoge Puertas Abiertas.
Como consecuencia del ataque, un matrimonio fue asesinado a tiros. Y, víctimas del miedo, otros cristianos huyeron hacia poblaciones vecinas. Además, durante esta agresión, los atacantes también robaron animales.
Nuestro siguiente destino es Irán país en el que, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “la libertad religiosa sigue estando muy restringida. Los cristianos sufren una persecución importante, a menudo acusados de propaganda contra el Gobierno y de actuar contra la seguridad nacional, lo que conlleva largas penas de prisión y la prohibición de participar en actividades sociales. Para los cristianos, en particular los conversos, la tendencia general es hacia una mayor persecución y penas más severas". "Las perspectivas para la libertad religiosa en Irán siguen siendo muy negativas".
Además, desde el pasado 28 de diciembre se desencadenaron una serie de movilizaciones ciudadanas en protesta por el deterioro de su economía, ante el elevado aumento de los precios de los bienes de consumo -la inflación había aumentado a 48,6% en octubre de 2025 y 42,2% en diciembre y la de los alimentos supera el 70%-, es decir, ante su empobrecimiento económico.
Pero de esas primeras protestas se ha pasado al descontento con el actual régimen islamista del que incluso exigían su final.
En ese contexto, los cristianos son tratados como amenazas a la “seguridad nacional”. Particularmente los creyentes en Jesús conversos del islam. Aun así, las pequeñas comunidades cristianas tratan de ayudarse unas a otras para atender sus necesidades básicas.
Nos vamos a China donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “bajo el actual liderazgo de Xi Jinping y el Partido Comunista Chino, las perspectivas para la libertad religiosa son muy sombrías. Los dirigentes actuales parecen decididos a restringir y controlar la libertad religiosa, y a perseguir a quienes tratan de practicar sus creencias religiosas fuera de las organizaciones religiosas controladas por el Estado o independientemente del PCCh. Es muy probable que continúe la represión de la libertad religiosa, que se ha intensificado en los últimos años”.
Así las cosas, Puertas Abiertas cuenta la historia de un pastor evangelista chino, de nombre Cho (pseudónimo), que se las ingenió para introducir, a través de la frontera —atravesando bosques cercanos—, copias de biblias para regalar a los norcoreanos.
Este evangelista, que se jugaba el ser detenido y encarcelado si era descubierto, llegó a reconocer: “Ya he copiado la Biblia completa muchas veces”. También portaba comida, mantas y lonas para construir refugios improvisados.
Para esta misión, cuenta él, le daba fuerzas este versículo del libro de los Hechos de los Apóstoles (Hechos 16, 31): “Cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y los de tu casa”.
Tras años efectuando el mismo cometido, Cho cayó enfermo y ya no podía acudir a los bosques. “No pude subir a las montañas a causa de la enfermedad. Ahora quiero darles esta ofrenda que acumulé durante años. Por favor, utilícenla para el ministerio”, pidió.
Cho falleció recientemente. Pero su ejemplo sigue vivo y otros socios locales de Puertas Abiertas prosiguen su labor con los norcoreanos…