Regla 4 del Juego: “No se permiten eslóganes, declaraciones o imágenes políticas, religiosas o personales”. Por ejemplo, las camisetas y pantalones no pueden contener mensajes ni gráficos de índole religiosa. Es más, los jugadores "no pueden mostrar camisetas interiores con frases o símbolos religiosos al quitarse o levantarse la camiseta. Esto incluye celebraciones de goles o mensajes escritos". Aferrándose a este punto, la FIFA, a su manera, se ha dedicado a perseguir a los católicos, y sí, solo a los católicos, los musulmanes son iconoclastas, además de respetados por un occidente desangrado.
Y ante esta persecución, y más si tenemos en cuenta la cristianofobia creciente en el mundo, mensajes como los dichos por Ferrán, artífice del gol de la victoria, y Rodri, capitán del equipo y elegido mejor jugador del torneo, son de agradecer aún más.
Empezamos por el también ganador del Balón de Oro, tras la victoria de España en Nueva Jersey, aseguró: "Ahora mismo estamos en una nube. Es impresionante. Solo quiero dar las garcias a Dios por todo lo que me ha dado. Este grupo ha sido sensacional. Somos bicampeones del mundo. Ha sido el torneo más duro de la historia de los mundiales y hemos ganado a Argentina, que tiene al mejor jugdor de todos los tiempos", decía Rodri a los micrófonos de 'RTVE'.
En la misma línea, escuchamos a Ferrán Torres, quitándose importancia en la victoria: el "gol ha sido de 47 millones de personas», no suyo; recordó que ha sido "muy criticado a lo largo del Mundial" y afirmó que "Dios le da las cosas a quien más se lo merece".
"He sido una persona muy criticada a lo largo del Mundial, pero creo que el destino está escrito. Gracias a Dios siempre me da esa fuerza para seguir y al final, como digo, Dios le da las cosas a quién más se lo merece. Quiero coger esa copa y estrujarla lo máximo posible. Es el sueño de 47 millones de personas. Lo merecíamos. Estas cosas llegan al que más se lo merece", firmó el valenciano tras el partido por el que siempre será recordado.
Además, días antes de la final, explicó que su fe le ha acompañado a lo largo de su carrera: “Tengo la cruz y una Virgen. Al final creo que es algo que me da mucho apoyo, me da tener muchísima fe y para mí es algo muy importante”.
Quizás tanta valentía, o al menos parte de ella, se la debemos al entrenador, Luis de la Fuente, que nunca ha ocultado su Fe.