Parece que, tal como vaticinaba G.K. Chesterton, hemos llegado al día que es"preciso desenvainar una espada por afirmar que el pasto es verde”. Jasmine Sussex, experta en lactancia materna del estado de Victoria y anteriormente consejera de la Asociación Australiana de Lactancia Materna, está siendo juzgada en Australia.
¿El delito del que se le acusa? Delito de odio, que en su país no van con H como en España. ¿Su delito para ser acusada de odio? Decir que los hombres no pueden amamantar.
Ella es experta australiana en lactancia con 15 años de experiencia en el campo, pero Jasmine ha sido apartada de su puesto como consejera de lactancia, arrastrada por los medios y la progresía, y está acusada por un demandante masculino (que se identifica como mujer) de incitar al “odio”.
Leyes construidas sobre fundamentos absurdos tienen resultados perversos. Aquí y en Australia.
— Contra El Borrado de las Mujeres (@ContraBorrado) May 18, 2026
Una experta en lactancia está en los tribunales acusada de odio por un varón por decir que los varones no pueden amamantar.
Mujeres lo están perdiendo todo por no plegarse a los… https://t.co/XkKcLfaTgI
Según la denuncia que Jennifer Buckley presentó ante el Tribunal Civil y Administrativo de Queensland, Jasmine Sussex la difamó, a ella y a las mujeres transgénero, en sus redes sociales y en medios de comunicación, donde Sussex lo único que dijo es que la lactancia es una cosa de mujeres y que los hombres no pueden amamantar.
Al parecer Buckley consiguió dar el pecho a su bebé, habiendo nacido hombre. Sussex lo explicó y expresó su preocupación sobre Buckley, ya que según la experta en lactancia lo había conseguido tomando hormonas para hacer crecer el pecho e inducir la lactancia para amamantar a su bebé recién nacido. Buckley alegó que la señora Sussex lo había vilipendiado y calificó sus declaraciones de "hirientes".
Ojo, que la propia Buckley reconoció que, durante el embarazo de su pareja mujer de nacimiento, había estado tomando hormonas para poder amamantar cuando su bebé naciera: “Durante las últimas 6 semanas he estado tomando un medicamento llamado domperidona para aumentar la prolactina en un intento de poder producir leche para poder tener la experiencia de la lactancia materna”, escribió en una publicación de Facebook.
En noviembre del año pasado, Sussex recibió un correo electrónico de la Comisión de Derechos Humanos de Queensland para informarle que estaban investigando una queja de Buckley en la que alegaba difamación.
No es la primera polémica que rodea a Sussex, fue despedida por la Asociación Australiana de Lactancia en 2021 después de 15 años como asesora voluntaria de lactancia porque se negó a usar un lenguaje inclusivo en cuanto al género, con términos como persona gestante.