• Banesto le vendió Urbis a Reyal, pero le financió la compra.
  • La inmobiliaria, en concurso de acreedores, cuenta con activos por valor de 2.419,56 millones de euros para hacer frente a una deuda de 4.118,55 millones de euros.
  • En el primer semestre del año ha perdido 324,74 millones de euros, un 53,6% más.
  • El grupo afirma que continúa trabajando para alcanzar un acuerdo con sus acreedores.

En el año 2006, poco antes del comienzo de la crisis, Reyal compró a Banesto la inmobiliaria Urbis, y se convirtió en una de las mayores compañías del sector de nuestro país. Para hacer efectiva la operación, el propio Banesto financió la compra y Reyal asumió una deuda financiera que ahora le está ahogando. Sin duda, una operación un tanto 'curiosa'. En cualquier caso, ha sido en gran error inmobiliario de Botín y Sáenz.

La compañía, en concurso de acreedores, tiene un 'agujero' patrimonial de 1.700 millones de euros. Según el informe de los administradores concursales comunicado por la empresa a la CNMV, la inmobiliaria tiene unos activos de 2.419,56 millones de euros y unos créditos concursales o deudas de 4.118 millones de euros.

En el primer semestre del año, el grupo que preside Rafael Santamaría (en la imagen) ha perdido 324,7 millones de euros, un 53,6% más que un año antes, según ha informado la compañía este viernes. En los seis primeros meses, la facturación de la línea de promoción residencial ha sido de 11 millones de euros, un 58% menos que un año antes. La inmobiliaria sólo ha entregado 39 viviendas.

En cualquier caso, "la sociedad continúa trabajando con la intención de alcanzar un acuerdo con sus acreedores y firmar una propuesta de convenio a la mayor brevedad posible", afirma la empresa.

Pablo Ferrer

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