• Encima, la burbuja del fútbol televisado se desinfla y recluye a Mediapro en concurso de acreedores.

  • Y el nuevo Gobierno no está dispuesto a mantener el bonancible régimen fiscal de las estrellas del fútbol.

  • Tras la quiebra de ADN y la entrada en pérdidas de todos los diarios de alcance nacional, se derrumba la publicidad en prensa.

  • Al contrario que Zapatero, Rajoy se niega a discutir con los editores un plan de ayudas a la prensa.

Si prescindimos de la contabilización de los créditos fiscales, que no deja de ser un brindis al sol, el diario Público acumula 100 millones de pérdidas desde su nacimiento. Es lo que se llama contabilidad creativa. Muy legal, pero poco real. El periódico más afín a Zapatero y más furiosamente anticristiano, se ha visto obligado a acudir al concurso de acreedores. Público no es propiedad de Mediapro, también en suspensión de pagos, sino de los tres socios de Mediapro: Jaume Roures, Tatxo Benet (en la imagen) y Gerard Romy.       

No se sabe si un concurso influirá sobre el otro pero lo cierto es que la falta de liquidez de Público llega en el peor momento: la burbuja del fútbol televisado, el gran activo de Mediapro, se desinfla. La Sexta ya es propiedad de A-3 TV y José Manuel Lara tiene claro que el fútbol, sobre todo a los precios de Mediapro, ha dejado de ser negocio.

No hay manera de lograr rentabilidad cuando se pagan 150 millones de euros al Real Madrid y cuando, además, prosigue el litigio por la propiedad de derechos con PRISA.

Y más si el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quiere acabar con la base fiscal de todo el entramado de las retransmisiones futboleras: no puede ser que tras elevar el IRPF a los ciudadanos, los futbolistas de élite sigan pagando tan sólo un 25% de sus ingresos. Así, de abajo hacia arriba, el negocio de los derechos del fútbol va a sufrir un duro recorte. Conclusión: será muy difícil que Mediapro salga del concurso de acreedores y que la solución a la suspensión de pagos del diario Público no termine en cierre.

La crisis de Público llega en el peor momento. El por qué lo explica el periódico electrónico independiente PRNoticias y la conclusión es muy sencilla: toda la prensa nacional española está en pérdidas y sin perspectivas. Tras el cierre del gratuito ADN, el casi seguro paso de Negocio a digital; la crisis de El Economista, la reducción de costes de El País con su entrada en números rojos; el recorte que se exige a Pedro J. Ramírez en El Mundo, también en pérdidas; la caída de ventas de Gaceta; la crisis profunda y al parecer insoluble de ABC, etc., lo cierto es que no se ve la luz a la salida del túnel en el sector.

Y ojo, porque el Gobierno Rajoy ya ha comunicado a los editores, a través de su presidente, Antonio Fernández-Galiano, que no está dispuesto ni tan siquiera a analizar -como hizo en su día Teresa Fernández de la Vega- aunque luego no concediera nada-, ningún plan de ayuda oficial a la prensa.

Eulogio López



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