• El director general corporativo y financiero de la entidad afirma que han rechazado ayudas del Gobierno para fusionarse con otras entidades.
  • Aún así, admite que estarán atentos a todas las subastas "porque es nuestra obligación".
  • González-Robatto no descarta que el núcleo duro del Consejo mantenga su 35% de participación tras la ampliación de capital.
  • Sobre una posible fusión con Santander o Caixabank, aclara: "El Consejo no se ve en la órbita de nadie".
  • De momento, en el tercer trimestre, el banco ha ganado un 38,4% menos antes de impuestos, hasta los 251 millones de euros.
  • La provisión por deterioro ha sido de 3.869 millones de euros, de los que 2.023 se van al 'ladrillo'.
  • El dato positivo es que los activos crecen un 16,8% y los recursos gestionados llegan a los 20.000 millones de euros.
  • González-Robatto manda un mensaje a los accionistas: a partir de la segunda mitad de 2013 se volverá a pagar dividendo… si se cumple el plan.

Jacobo González-Robatto (en la imagen) ha admitido que el Banco Popular es reacio a recibir ayudas públicas, entre otras cosas porque "no lo vemos aceptable". Además, durante la rueda de prensa de presentación de resultados del tercer trimestre, el directivo ha explicado que en fusiones que cuentan con ayudas públicas, lo importante "no es la ayuda sino el negocio subyacente" que se adquiere. "Las ayudas públicas pueden ser un balón de oxígeno en un momento dado, como han aprovechado algunos", ha admitido.

De todas maneras, González-Robatto ha admitido, en relación a las subastas de las tres entidades nacionalizadas, que el Popular estará atento a todas las posibilidades que se abran, sobre todo a CatalunyaCaixa (CX). En este sentido, el directivo ha admitido que el Popular no tiene mucha presencia en Cataluña, y que una hipotética adquisición de CX impulsaría esta presencia.

Desde que se hicieron públicos los datos de la consultora Oliver Wyman sobre las necesidades de capital del Popular en el escenario estresado, la entidad se ha mantenido en la idea de seguir en solitario. Así, sobre una posible fusión con el Santander o con Caixabank en el caso de no culminar con éxito la ampliación de capital, González-Robatto ha afirmado que "el Consejo no se ve en la órbita de nadie".

En cualquier caso, tampoco el Popular se libra de la que está cayendo. Para empezar, 251 millones de euros, un 38,4% menos de resultado antes de impuestos y como una letanía común a todos sus predecesores en explicar las cuentas, que si la difícil coyuntura, que si por culpa de la morosidad que penaliza el crecimiento de los ingresos, que si el crédito promotor, que si el test de estrés de Oliver Wyman…

Más de lo mismo. Al final va a ser verdad y resulta que los granos están saliendo ahora, después de que la enfermedad ya sabíamos casi todos que hace tiempo estaba contagiada y latente.

Probablemente que los pequeños inversores se estén enterando de la verdadera salud de nuestras entidades, tienen la culpa los test de estrés de Oliver Wyman y el decreto Guindos, que en el caso del Popular han hecho aflorar unas necesidades de capital teórico de 3.223 millones de euros, y que la entidad, en un alarde de dignidad financiera, anuncia que "como siempre ha hecho, cumplirá con la exigencia sin recurrir a las ayudas públicas", anunciando su decisión de ampliar su capital en 2.500 millones de euros, y sanear aceleradamente la barbaridad de 9.300 millones de euros en el 2012 y 2.200 millones de euros en el 2013.

Y sobre la ampliación, González-Robatto no descarta que el núcleo duro del Consejo (Allianz, Credit Mutuel, la Sindicatura de Accionistas, Americo Ferreira de Amorín, la Fundación Pedro Barriè de la Maza y Unión Europea de Inversiones) mantenga su 35% de participación tras la operación. De momento, se han comprometido a mantener, como mínimo, un 20% de participación.

La provisión por deterioro que ha tenido que hacer el Popular en este periodo ha sido de 3.869 millones de euros de los que 2.023 se van al "ladrillo", el ratio de morosidad ha pasado del 5,85 al 7,81, para una media del conjunto del sistema del 10,50, y algo que hasta ahora no se ha visto, la plantilla ha crecido un 18,2% y la apertura de oficinas el 12,1%.

Los Activos crecen un 16,8% y los recursos gestionados llegan a los 20.000 millones de euros, notas positivas que dan un respiro a los malos datos de resultados.

Y algo súper novedoso, anuncia la creación de un "Banco malo interno" para la gestión de los activos tóxicos. ¿No se fiarán del Gobierno?

Rodrigo de Silos / Pablo Ferrer

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