Hispanidad ha contado los ataques militares de Azerbaiyán (país musulmán) a Armenia (país cristiano) en la República de Artsaj (también llamada Nagorno-Karabaj), a la que, tras someterla a una “limpieza étnica” y bloquearla para que no recibiese alimentos, la han hecho desaparecer como territorio cristiano autónomo, adueñándose de él, con el apoyo de Turquía, en septiembre de 2023. 

En concreto, los cristianos armenios que habitaban en la región autónoma de Nagorno-Karabaj se vieron obligados a huir de su tierra ante el temor a un genocidio -unos 120.000 han huido a Armenia-, tras haber sido machacados por los musulmanes de Azerbaiyán, estos últimos apoyados y armados por el presidente islamista turco, Recep Tayyip Erdogan, y bajo el beneplácito del presidente ruso, Vladimir Putin…

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Pero en el trasfondo de esa operación de limpieza étnica ejecutado por los musulmanes contra los cristianos había también un interés económico: las importantes reservas petrolíferas en territorios cristianos.

Volviendo a Erdogan, la intención última del presidente turco es convertir Turquía en un país únicamente musulmán. Es decir, Turquía para los musulmanes.

Y esa intención es lo que explica la persecución a los cristianos en Turquía, fomentada y/o tolerada por el presidente turco. De hecho, desde 2020, los cristianos han sido el grupo religioso más atacado en ese país, como recogió Hispanidad

Aunque otro grupo religioso que también es perseguido en Turquía es el de los yazidíes (su religión es el yazidismo), especialmente los yazidíes kurdos. 

En ese contexto, la agencia Asia News informa de que el Gobierno turco está confiscando tierras a cristianos y yazidíes con el fin de desarrollar infraestructuras para energías renovables.

La mayoría de esos proyectos se desarrollarían en el sudeste del país, precisamente donde habitan importantes comunidades cristianas y yazidíes. 

Ankara justifica esas expropiaciones por el  “interés público”, la “energía nacional” o el “desarrollo”. 

Pero lo cierto es que detrás de esas confiscaciones de tierras a cristianos volvemos a encontrar la intención de Erdogan de realizar un 'apartheid' contra los creyentes en Jesús. 

Los cristianos de las aldeas afectadas han declarado a Asia News: “Si realmente el objetivo fuera el interés público, se habrían evaluado ubicaciones alternativas, porque el desarrollo no puede ignorar la historia, el medio ambiente y la vida de un pueblo”.

"Las aldeas de las minorías no se pueden considerar zonas económicamente débiles y vulnerables, sino sitios históricos, culturales y patrimoniales que deben ser protegidos”. “Lo que hoy ocurre en las aldeas de Aynwardo y Baçinne podría repetirse mañana en cualquier otra comunidad cristiana o yazidí”, añaden. 

Declaraciones que vienen a confirmar la citada intención de Erdogan de llevar a cabo políticas de discriminación contra los cristianos.  

Recordemos que, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en Turquía, "la libertad religiosa se enfrenta a problemas cada vez mayores, con un aumento de la intolerancia y del discurso de odio contra las minorías, en particular contra los yazidíes, alevíes, judíos y cristianos. Las iglesias protestantes y católicas latinas han obtenido un reconocimiento jurídico parcial a través de asociaciones o fundaciones, pero este acuerdo sigue siendo poco satisfactorio, aunque les permite adquirir lugares de culto. Un problema importante para las comunidades cristianas es la falta de seminarios para la formación del clero. En la escuela solo se enseña oficialmente el islam suní, y las familias no suníes deben solicitar formalmente una exención de la formación religiosa obligatoria. Al no tener protecciones legales claras, los alumnos no suníes siguen sufriendo discriminación. Un avance positivo poco habitual es la posible reapertura del seminario de Halki, que el patriarca ecuménico Bartolomé acogió con satisfacción en 2024. En Turquía las perspectivas para la libertad religiosa siguen siendo negativas".

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