Cierta vuelta atrás en las elecciones de Castilla-León: el PP del gelatinoso Alfonso Fernández Mañueco ha subido en escaños, de 31 a 33. El PSOE del niñato-blasfemo Carlos Martínez ha subido de 28 a 30 y Vox, el presunto emergente, sólo ha subido de 13 a 14.
Lo bueno, con coste, es que los comunistas, en forma de Podemos, Sumar o Izquierda Unida (antiguo Partido Comunista) salen del parlamento, han obtenido cero escaños. Digo que 'con coste' porque le han prestado sus votos al PSOE. Si elevamos esta tendencia a nacional, lo que tenemos es a un Pedro Sánchez, que envenena todo lo que toca, también a sus socios del Gobierno, y que ahora mismo sobrevive gracias a que se ha radicalizado -es un ultraizquierdista con corbata- convertido en el político que le roba votos a sus socios de la ultraizquierda.
Bueno, y también a que el 'No a la guerra' todavía sigue teniendo su aplauso en esta España decadente. Los políticos como don Pedro no necesitan ser amados -ya se aman ellos con pasión- lo que necesitan es alguien que sea más odiado que ello, Sánchez ha conseguido que ese alguien sea Donald Trump.
Pedro Sánchez sobrevive gracias a que se ha radicalizado y ahora le roba votos a sus socios ultra-izquierdistas
En todo caso, las elecciones las ha ganado el PP, lo que supone otra desgracia: Feijóo se autoconvencerá aún más de que su derecha pagana -que no otra cosa es el actual PP- tiene futuro y que ahí hay tiene que seguir.
Vox ha resultado una decepción, quizás por dos razones, la una segura, la otra... espero que sea cierta. La segura: las divisiones internas de cualquier partido no presentan un buen servicio. La segunda, la dudosa: en Santiago Abascal está primando más el alma azul (unidad de España, inmigración) que el alma cristiana: derecho a la vida, familia natural, libertad de enseñanza.
Y ojo, porque Vox representa, todavía, la única referencia cristiana en la política española... con representación parlamentaria.
En Castilla, la cuna de España, tendremos ahora a una socialdemocracia de derechas frente a una socialdemocracia de izquierdas y una derecha pagana frente a una izquierda cristófoba, recuperando posiciones. Como para salir corriendo...
¿Buenos resultados en las autonómicas de Castilla y León? No, no es buen resultado el regreso del bipartidismo. En Castilla, la cuna de España, tendremos ahora a una socialdemocracia de derechas frente a una socialdemocracia de izquierdas y una derecha pagana frente a una izquierda cristófoba, recuperando posiciones. Como para salir corriendo...