Proseguimos con nuestro 'Diario de la corrupción sanchista', en el que recopilamos las informaciones sobre corrupción -presunta o no presunta- de miembros del Gobierno de Pedro Sánchez, de su partido, el PSOE, y de su entorno familiar y personal.
1-Caso Koldo: el Tribunal Supremo investiga a Koldo García y a su antiguo jefe José Luis Ábalos -además de al empresario y comisionista Víctor de Aldama- por los presuntos delitos de organización criminal, cohecho y tráfico de influencias, en una supuesta trama de comisiones a cambio de obras públicas y contratos de suministro de material médico (como mascarillas) durante la pandemia. En este caso también está siendo investigado el exnúmero dos del PSOE Santos Cerdán, por los supuestos delitos de organización criminal, cohecho (soborno), tráfico de influencias y corrupción -la UCO le vincula con la trama de cobro de comisiones del 2% en obras públicas adjudicadas por el Ministerio de Transportes-. Esta última parte del caso Koldo --la investigación sobre los presuntos amaños en adjudicaciones de obra pública-- ha sido enviada por el Tribunal Supremo a la Audiencia Nacional, tras la renuncia de Ábalos a su acta de diputado, y está siendo investigado por el juez Ismael Moreno. Pero la derivada de las 'mascarillas' sigue en manos del Supremo, donde ya se está juzgando esta trama en vista oral, en la que están imputados Koldo García, su antiguo jefe José Luis Ábalos y el empresario y comisionista Víctor de Aldama.
Hoy, en el Tribunal Supremo, ha declarado Ricardo Mar, exjefe de gabinete de José Luis Ábalos en el Ministerio de Transportes, quien ha señalado que “lo que decía Koldo era palabra del ministro". También ha confirmado que vio a Jéssica Rodríguez acompañando al ministro en viajes oficiales, que ignora quién se los pagó (a ella), pero "de lo que estoy seguro es que no pagaba el Ministerio". También ha reconocido que el 8 de agosto de 2020 el Ministerio de Transportes emitió un "comunicado de prensa" respaldando el rescate de Air Europa. Sobre esta aerolínea, Ricardo Mar ha dicho que "se hablaba a nivel técnico en el Ministerio porque una compañía que empleaba en España a 4.000 personas y es base para que Madrid fuera un hub internacional nos preocupaba desde el punto de vista técnico".
El segundo testigo en la sesión de la mañana de hoy en el Tribunal Supremo ha sido el exgerente del PSOE (entre 2017 y 2021) Mariano Moreno, quien ha afirmado que José Luis Ábalos "se autorizaba a sí mismo sus gastos y todos los gastos que se imputaran a la secretaría de organización". Pero ha añadido que "era imposible que Ábalos y Koldo tuvieran dinero en efectivo entregado por el PSOE que no estuviera justificado". "La caja solo compensaba gastos previamente anticipados que tenían una tipología determinada: gastos de viaje, de representación o actividad". "Había un procedimiento que consistía en la autorización del pago por los titulares de los departamentos o secretarías donde se ocasionaba el anticipo; tenían que resumir en la hoja de liquidación los principales conceptos del gasto en ese período; adjuntar los justificantes, los recibos de haber pagado el gasto; y una autorización por parte de administración o gerencia, dependiendo de la cantidad, que daba el OK al pago bien por transferencia o en metálico. La dirección de administración y finanzas hacía lógicamente un repaso de todos los tiques, que se ajustaran a las actividades orgánicas o electorales que se habían pagado". "Quiero poner en valor el sistema de control". "Todas las liquidaciones iban con los recibos de los gastos que eran compensados. Todas". Preguntado por el informe de la UCO en el que aparecen alusiones a "chistorras" y "lechugas" como el pago en billetes, Moreno ha señalado: "La caja del PSOE, la única caja que tiene el PSOE, estaba dotada de los ingresos procedentes de su cuenta de funcionamiento. Se seguía el procedimiento de tesorería: yo solicitaba esas dotaciones de caja a una cuenta bancaria que siempre era la misma y el banco enviaba a una empresa de seguridad al PSOE con el dinero pedido". "Nunca pedimos al banco ni billetes de 500, 200 o 100 euros, no existen esos billetes, no es posible haberlos dado".
La tercera en declarar ha sido Celia Rodríguez, secretaria de Jose Luis Ábalos en la Secretaría de Organización del PSOE, quien se ha referido a los gastos: "Yo los sumaba y los ponía en una hoja de liquidación de gastos". "Una vez me los firma Ábalos yo los llevaba a Administración". "Todos los gastos que yo he pagado iban con su ticket de comidas…". "Yo recogía el dinero y se lo entregaba luego a ellos: a Ábalos y a Koldo".
El cuarto testigo de la mañana ha sido Carlos Moreno, exjefe de gabinete de María Jesús Montero en el Ministerio de Hacienda, que ha explicado que conoció a Víctor de Aldama "a través de Koldo García", quien le dijo que conocerle era "por un tema del aeropuerto de Ciudad Real, que tenía un problema tributario con Hacienda". Ha detallado que tuvo "poca relación" con Aldama, pero que se reunió con él en la sede de Hacienda, quien le pidió aplazar una deuda de 550.000 euros para una empresa, algo muy común para él: "Recibimos escritos de cientos de particulares y les damos traslado al centro competente". "Recibo unos mil o 1.500 wasaps al día". Moreno ha negado recibir una comisión de Aldama por haberle conseguido aplazar una deuda y haber estado con él en ningún bar, ni tampoco com Koldo García: "Juntos en un bar, nunca". "Dijo que me entregó un dinero, lo cual no es verdad. Y dijo que me había buscado un piso, lo cual es falso".
También en relación al caso Koldo, El Mundo informa hoy de que Koldo García registró personalmente en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) la oferta de 250 millones de Víctor de Aldama para comprar los seis edificios del organismo público en Madrid.
2.-Caso Plus Ultra-Zapatero-Venezuela: en este caso se relaciona al expresidente del Gobierno José Luis Rodriguez Zapatero con el rescate de la aerolínea Plus Ultra, en marzo de 2021, un rescate que costó al erario español 53 millones de euros, en el que pudieron haberse cometido ilegalidades y que también se relaciona con Venezuela. Cabe recordar que el empresario Julio Martínez Martínez --propietario de la empresa Análisis Relevante SL, investigada por su posible vinculación con el presunto blanqueo de capitales relacionada con fondos públicos otorgados a Plus Ultra-- fue detenido por la UDEF el pasado 11 de diciembre, por ser el presunto testaferro del expresidente del Gobierno. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama --titular de la Plaza 4 de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia-- ha aceptado su instrucción, decretando el secreto del sumario. Sobre Plus Ultra se sospecha que, presuntamente, era un instrumento del régimen chavista para blanqueo de capitales (dinero, oro) y supuestos envíos de drogas y armas… Y Víctor de Aldama ha llegado a revelar que la aerolínea traía "una mercancía especial que él (Zapatero) sabe perfectamente cuál es". Además, cabe recordar que tanto la Administración Trump como Bruselas han vetado a la empresa china de telecomunicaciones Huawei, por el supuesto peligro de espionaje que representa. Y se da la circunstancia de que Zapatero es el representante de Huawei en Europa, como ha explicado Hispanidad, y en España, habiendo entrado como cliente de Telefónica, como también explicó Hispanidad.
Ayer salió a escena la constructora Aldesa (controlada por capital chino) por presuntamente haber pagado 127.000 € a Análisis Relevante SL, entre 2021 y 2023, para que le consiguiera negocios y contratos, como reveló El Confidencial.
Y hoy vuelve a aparecer en prensa la misma empresa Aldesa ya que, según el mismo medio, Julio Martínez Martínez cobró 127.000 euros de la constructora Aldesa por gestionarle proyectos e inversiones en algunos de los países que más visita el expresidente del Gobierno socialista Zapatero, como Venezuela, Panamá y República Dominicana.
Mientras que El Debate añade que el Ejecutivo de Pedro Sánchez adjudicó 49 millones en obras a la constructora Aldesa.
Ahora bien, si cada día aparecen nuevos retazos que dibujan una corrupción permanente en el Sanchismo, desde el mismo día en que llegara al poder (junio de 2018), lo ue soprende es que en Monclao han decidido que ya no van ni a comentar los innumerabes casos de corruptelas: como si no fuera con ellos.