Nada menos que 55,6 metros de altura tiene la estatua más grande del mundo dedicada a la Virgen María, inaugurada en la ciudad polaca de Konotopie, el pasado sábado día 15, festividad de la Asunción de María.
Konotopie es casi un barrio de Torun, la preciosa ciudad polaca donde nació e investigó el sacerdote Nicolás Copérnico, el verdadero descubridor del heliocentrismo, no el pedantón de Galileo. Copérnico era un científico. Fue el que demostró que era la tierra la que giraba alrededor del sol. Galileo sólo era un cientifista más, al que la investigación de Copérnico sólo le servía para pretender lo que pretenden todos los cientifistas: asegurar que sólo mediante el método científico se puede alcanzar la verdad y, lo que aún es más grotesco, que sólo ellos están en la ciencia.
Pues bien, digo que en los alrededores de Torum se ha inaugurado la estatua más grande del mundo dedicada a Nuestra Señora. Es una estatua que refleja la misericordia de Dios y de su Madre con el hombre: los brazos abiertos para recibir a un hombre que sólo sacia su soledad en compañía del Creador, si no...
Y recuerden que la cruz más grande del mundo es la del Valle de los Caídos, esa que Pedro Sánchez, el profanador, no ha conseguido destruir.
Y ahora bien lo bueno, que no es lo mejor. Nada más inaugurarse la estatua mariana en Polonia han comenzado las críticas. Críticas iconoclastas, lo que me ha sorprendido más aún. Si se hubiesen quedado en el habitual, ya saben, en 'por qué no se repartió entre los pobres el dinero gastado', no me hubiese inmutado, uno diría que no había nada que añadir, que todo estaba controlado.
Pero cuando se ataca la imagen, no por ser una imagen de la Virgen, sino por ser una imagen, entonces ya me empiezo a preocupar.
Han vuelto los iconoclastas, de los que no teníamos noticia desde los siglos VIII y IX y en Bizancio, que queda un poco lejos.
Bueno no tan lejos, porque el conflicto en el Imperio Romano de Oriente influyó en el islam, la religión iconoclasta por naturaleza, una caricatura de Cristianismo y de las herejías cristianas.
Ahora bien, sin ánimo de entrar en disputas teológicas, si los iconoclastas tuvieran razón, Dios no se habría encarnado y el arte no hubiera existido. Lo primero es lo más grave, pero supongo que más difícil de aceptar por ateos y agnósticos varios. Pero lo segundo es tan palpable que cualquiera puede concluirlo.
Bien por los polacos. Se han dado cuenta que el Príncipe de este Mundo anda suelto y de que el ser humano que le ha derrotado, una y otra vez, ha sido la Mujer.
🇵🇱🩵 𝗙𝗟𝗔𝗦𝗛 𝗜𝗡𝗙𝗢 — La statue de la Vierge Marie, haute de 55 mètres, à Konotopie, en Pologne, a été inaugurée aujourd’hui, en la solennité de l’Assomption, devenant ainsi la plus haute statue mariale d’Europe. pic.twitter.com/6Dc53d9TE7
— L'Écho Chrétien (@lechochretien) August 15, 2026
POLAND 🇵🇱
— Catholic Arena (@CatholicArena) August 15, 2026
Europe's TALLEST statue of the Blessed Virgin Mary has been officially unveiled for the Feast of the Assumption pic.twitter.com/N6pb6GXCvs
While France builds Europe's largest mosque. Poland has built Europe's tallest Virgin Mary statue. Officially opens to the public tomorrow.
— Casey Krol (@CaseyKrol) August 14, 2026
Two nations. Two very different paths 🇵🇱 pic.twitter.com/qamrqDOQHb