En Chile, a mediados de octubre se produjo una inédita explosión social a raíz del alza en el precio del billete del Metro.

Pero el descontento venía de atrás. El alza en el pasaje del metro se sumó al incremento en el costo de la luz, del agua y a la crisis en el sistema público de salud. También tiene que ver con las pensiones: hace bastantes años que Chile está discutiendo una reforma al sistema de pensiones privado que, para muchos, tiene importantes deficiencias, explica BBC.

Es decir, que el alza del precio del transporte público se sumó a un descontento generalizado de la ciudadanía por la falta de políticas públicas que permitan una vida digna, sobre todo para las personas más vulnerables, sumado al alza de los servicios básicos, el aumento del endeudamiento, entre otras causas, recuerda Aciprensa.

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Después de 20 muertos, 592 civiles heridos, cientos de detenidos y denuncias de violaciones de los derechos humanos, ni el Gobierno ni la oposición dan respuesta a la insatisfacción por el tipo de sociedad que tiene Chile, desigual en todos los frentes, afirma El País. Y lo más curiosos es que una vez más, el descontendo se revuelve contra la Iglesia, ajena a todo esto.

El alza del precio del transporte público se sumó a un descontento generalizado de la ciudadanía por la falta de políticas públicas que permitan una vida digna, sobre todo para las personas más vulnerables"

Según reveló la última edición del informe Panorama Social de América Latina elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el 1% más adinerado del país se quedó con el 26,5% de la riqueza en 2017, mientras que el 50% de los hogares de menores ingresos accedió solo al 2,1% de la riqueza neta del país, añade BBC.

Y en medio de las manifestaciones que exigen un «cambio de sistema» e incluso una nueva Constitución en Chile, ha habido una ola de vandalismo que incluye la quema y destrucción de iglesias, tanto católicas como evangélicas. La catedral de Valparaíso fue atacada y destrozada en su interior, informó Panam.En la zona céntrica de Santiago quemaron no solo las iglesias sino parte de la historia de ciudad, pues prendieron en fuego el ingreso de la Iglesia de los Sacramentinos, declarada monumento histórico en 1991.

Los ataques fueron incendiarios y también de vandalismo, como sucedió en una iglesia que intentó ser quemada, pero por fuera pusieron rayados que decían «iglesia bastarda».

Las protestas en Chile se unen a las acaecidas recientemente en Ecuador, por la subida del precio de los combustibles, que fue finalmente revocada por el Gobierno de Lenín Moreno. Y también hay que añadir la intención de Evo Morales de perpetuarse en el poder en Bolivia, mientras México se entrega a los narcos y en Argentina vuelve a triunfar el peronismo...