Turkish Airlines ha volado en ingresos y pasajeros en 2025, pero no en beneficio… Unos resultados que se conocen justo cuando el Gobierno Sánchez y la Comisión Europea han empezado a analizar su entrada en Air Europa, según informa ABC. Cabe recordar que esta aerolínea sí fue rescatada con dinero público de los contribuyentes españoles y del resto de Estados miembros de la UE, pese a que Juan José Hidalgo lo niegue, y cada vez haya más pruebas de que en dicho rescate intervinieron Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez.
La aerolínea turca está controlada en un 49% por el Estado turco a través del fondo soberano Türkiye Wealth Fund (TWF) y tiene como CEO a Bilal Eksi. En 2025, sus ingresos se han disparado un 28%, hasta 21.715 millones de euros, algo en lo que han contribuido los récords obtenidos en el transporte de pasajeros (92,6 millones de personas) y en el de carga (2,2 millones de toneladas). También ha ampliado su flota un 5%, hasta los 516 aviones. Y los gastos han subido un 23%, a 15.706 millones. Por su parte, el beneficio bruto se ha incrementado un 8%, a 3.054 millones. El beneficio operativo ha ascendido a 2.928 millones (+7,19%), mientras el beneficio neto ha descendido un 4,1%, hasta 2.319 millones.
Unos resultados que no han recibido premio bursátil, pues la cotización baja un 2,55%. Además, en el último año acumula una depreciación del 17%, sobre todo, por la registrada en los últimos seis meses (-10%). En dicho periodo han sucedido dos cosas que quizá no han hecho demasiada gracia a los inversores. Por un lado, recibió una financiación histórica del Banco de China, a través de una línea de crédito a cinco años por 356 millones de euros, para apoyar las iniciativas de desarrollo de la aerolínea turca (la expansión de la flota, el crecimiento del negocio, la construcción de nuevas instalaciones y proyectos de infraestructura en el aeropuerto de Estambul, entre otras cosas). El director financiero de Turkish Airlines, Profesor Murat Seker, subrayó que dicha cooperación “no sólo fortalece la posición financiera de nuestra aerolínea de bandera, sino que también contribuye a ampliar los lazos económicos y culturales entre Turquía y China”. Y por otro lado, anunció la entrada en Air Europa, haciéndose con el 26% del capital a cambio de unos 300 millones, por lo que se convertirá en su segundo accionista, tras la familia Hidalgo (que seguirá manteniendo el control) y por delante de IAG (que conserva un 20% que sólo considera como participación financiera... después de haber renunciado a hacerse con el 100% cuando estalló el caso Begoña Gómez).
Precisamente ahora, el Gobierno Sánchez y Bruselas han empezado a analizar la entrada de Turkish Airlines en Air Europa... y no se prevén problemas. En el caso de la UE, la regla es que las aerolíneas con licencia de operación en la UE deben ser propiedad mayoritaria (más del 50%) y estar bajo el control de nacionales de Estados miembro de la UE, Suiza, Noruega, Islandia o Liechtenstein. Una normativa que se puede ver en IAG, donde la aerolínea catarí Qatar Airways posee el 24,995%, y que no debería dar problemas a la entrada de la aerolínea turca en Air Europa porque se hará con el 26% y no con la mayoría.
Tampoco se prevé que Sánchez le dé un disgusto a su amigo y presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, ni que trastoque las relaciones entre España y Turquía. Recuerden que en la cumbre intergubernamental entre España y Turquía celebrada en junio de 2024 en Madrid se firmaron 13 Memorandos de Entendimiento (MOUs) para reforzar la cooperación entre ambos países. Entre estos acuerdos se firmó uno entre Cofides y el fondo soberano turco Türkiye Wealth Fund (TWF) -que controla el 49% de Turkish Airlines-, para explorar oportunidades de inversión en energía, petroquímica, tecnología y transporte, según la respuesta que dio el Gobierno a una pregunta de Vox y que recordó El Economista. Tampoco se puede perder de vista que dicha cumbre intergubernamental entre España y Turquía se celebra de forma trianual desde 2009, cuando nuestro país estaba presidido por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, quien lanzó la Alianza de Civilizaciones en la ONU en septiembre de 2004, que contaba con el copatrocinio de Erdogan (en aquel momento primer ministro de Turquía, cargo que mantuvo entre marzo de 2003 y agosto de 2014, cuando pasó a ser presidente).
Claro que Sánchez no sólo no quiere disgustar a Erdogan, tampoco quiere cabrear a los Hidalgo. Al conocerse la entrada de Turkish Airlines, Air Europa ha presumido de devolver el rescate de 475 millones que recibió a través de la SEPI del fondo para empresas estratégicas que se nutrió con fondos europeos... y también de abonar los correspondientes intereses.