Stellantis baja en bolsa un 2% este jueves, y acumula un descenso del 6,5% en los últimos cinco días y una depreciación del 35% en lo que va de año. El mercado y, por ende, los inversores no han tenido una buena reacción ante el anuncio del nuevo plan estratégico ‘FaSTLAne 2030’ en el Investor Day que se ha celebrado en Auburn Hills (Michigan, EEUU). Un plan que supondrá unas inversiones de 60.000 millones de euros, más producción en EEUU y menos en Europa, entre otros aspectos.
El grupo surgido de la fusión del francés PSA y el italoestadounidense Fiat Chrysler Automobiles (FCA) en enero de 2021 tiene su sede en Ámsterdam (Países Bajos). Entre sus accionistas, destaca la familia italiana Agnelli, a través de su vehículo inversor Exor, que también es primer accionista de Ferrari y CNH Industrial, pero dejará de serlo en Iveco Group... cuando pase a manos del grupo indio Tata Motors). Tras Exor, en el capital de Stellantis figuran: la familia francesa Peugeot, el Estado galo, el fabricante automovilístico chino Dongfeng y varios fondos de inversión.
El italiano Antonio Filosa asumió el cargo de CEO de Stellantis el pasado 23 de junio, pero no pudo enderezar los números. El grupo no escapó de la crisis mundial del sector en 2025: tuvo menores ingresos (-2%), pese al ligero avance en ventas (+1%), por la depreciación del dólar frente al euro; y registró unas pérdidas de 22.332 millones por unas milmillonarias provisiones.
Ahora, con el nuevo plan estratégico busca aumentar el crecimiento y los beneficios, centrándose en seis pilares: gestión más precisa de la cartera de marcas (tiene en total 14); inversión en plataformas, sistemas de propulsión y tecnologías globales; asociaciones; optimización de la huella de fabricación; excelencia en la ejecución; y fortalecimiento de las regiones y los equipos locales. Y todo ello con una prioridad clara: poner al cliente en el centro y la disciplina a la hora de asignar capital a las regiones y las marcas que puedan generar los mejores rendimientos. Además, el nombre del plan se debe a la nueva plataforma modular de vehículos STLA One, que se lanzará en 2027 y admitirá distintos trenes motrices y tamaños, y permitirá una eficiencia de costes del 20%.
Respecto a las marcas, Stellantis invertirá 36.000 millones, de los que el 60% irán a Norteamérica. En total, prevé lanzar más de 60 nuevos modelos y renovar 50, apostando por todo tipo de propulsión (eléctricos, híbridos enchufables, híbridos convencionales y de combustión interna de alta eficiencia). Además, el 70% de las inversiones se concentrarán en cuatro marcas (Jeep, Ram, Peugeot y Fiat), así como en Pro One, su negocio de vehículos comerciales.
En relación a las plataformas, sistemas de propulsión y tecnologías, el grupo invertirá 24.000 millones en I+D y en capex. El principal proyecto será la plataforma STLA One, pero se afirma que nada de tecnologías sin un propósito y contará con ayuda de varios aliados, como: Wayve, Applied Intuition, Qualcomm, Nvidia, Uber, Mistral AI y CATL, entre otros. Así lanzará en 2027 una arquitectura de software y computación (STLA Brain), una nueva forma para que los clientes interactúen con sus vehículos (STLA SmartCockpit) y un sistema de conducción autónoma (STLA AutoDrive). Además, alcanzará hasta un 70% de reutilización de componentes.
El grupo que dirige Antonio Filosa recuerda que hace meses ya trasladó, en gran medida, la toma de decisiones a las regiones, para reforzar los vínculos con los clientes. Ahora quiere crecer en volúmenes de producción, pero no de igual forma en todas las regiones: fabricará 800.000 unidades menos en Europa, reutilizará plantas (por ejemplo, la de Possy, en Francia) y sus asociaciones con los chinos de Leapmotor y Dongfeng vendrán bien para algunas fábricas de España y Francia (Madrid, Zaragoza y Rennes) para preservar los empleos en fabricación. Sin embargo, en EEUU quiere aumentar la producción... recuerden que hace meses ya se anunciaron inversiones de unos 11.189 millones para contentar a Donald Trump y evitar los aranceles. Y en Oriente Medio y África apuesta por localizar productos. Además, quiere más velocidad en el desarrollo de los vehículos, pasando de 40 meses a 24; sin renunciar a la calidad y a la eficiencia, reduciendo costes en 6.000 millones y sumando la Inteligencia Artificial (IA) en la ejecución a través de más de 160 aplicaciones.