Antes de ir con los resultados hay que señalar que Sacyr está en pleno proceso de adelgazamiento infinito, y en el entretanto, Manuel Lao, uno de los principales accionistas se fue de la compañía. Lógico, el Grupo ha pasado de constructora a concesionaria que tiene construcciones, que cada vez son menos, y ha vendido Portugal, Aguas, Servicios… 

Y en este contexto tenemos a Pedro Sigüenza CEO y a Manrique presidente. Y aquí llegamos a los más importantes en Sacyr: los que siguen mandando son Carceller y Loureda. Según los registros de la CNMV, el accionariado de Sacyr, tras la marcha de Lao, quedó con Disa Corporación Petrolífera (Demetrio Carceller) como el principal accionista de Sacyr, con alrededor del 14,6% del capital, seguido de José Manuel Loureda (Prilou), con el 6,7%, Grupo Corporativo Fuertes, con el 6,3% y Rubric Capital Management con el 4,43%. Y las dos grandes preguntas siguen siendo: primero, cuándo se jubilará Manrique, y segundo, qué piensa hacer Demetrio Carceller. Efectivamente, tras la marcha de Luis del Rivero, el otro fundador de Sacyr, así como de la salida de Juan Abelló, el futuro de la compañía está en manos de Carceller, el hombre de Damm.

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La solución no es sencilla, principalmente porque la que fuera una de las grandes constructoras españolas, actualmente sólo tiene un activo: las concesiones, que ya representan el 92% de su Ebitda, pero claro, cuando vendes concesiones, pues las cuentas se ven directamente afectadas. Así, llegamos a los resultados de 2025, donde Sacyr ha visto su beneficio caer un 24%, hasta los 86 millones de euros, debido al impacto contable negativo derivado de la venta de tres autopistas en Colombia, según ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Excluyendo este impacto, el beneficio neto se habría disparado un 46%, hasta los 165 millones de euros, al mismo tiempo que el flujo de Caja operativo, que es el indicador que mejor refleja el comportamiento operativo, avanzó un 5%, hasta los 1.359 millones de euros. En este sentido, sus activos concesionales distribuyeron un total de 224 millones de euros, un 17% por encima del objetivo marcado, descontando los importes de las desinversiones de Colombia, y registraron una cifra de negocios de 1.892 millones, un 8% más.

En total, los ingresos del grupo alcanzaron los 4.660 millones de euros, un 2% más, y el resultado bruto de explotación (Ebitda) fue de 1.358 millones de euros, en línea con el del año 2024, el 93% de esa cifra procedente ya de los activos concesionales. Al margen de las concesiones, su negocio de Ingeniería e Infraestructuras, cuya estrategia es desarrollar los proyectos vinculados a sus concesiones, alcanzó una facturación de 2.971 millones de euros, un 8% más.

Por su parte, el área de Agua creció un 25% en ingresos, hasta los 307 millones de euros, con un margen de rentabilidad del 21,7%, debido al desempeño de los activos y a las adjudicaciones logradas en 2025. La cartera de proyectos de este negocio creció un 45%, hasta los 6.979 millones de euros.

Lo 'bueno' de la venta de las concesiones es que la deuda neta con recurso (la que no está vinculada con los proyectos), la redujo a mínimos históricos de 59 millones de euros, frente a los 344 millones de septiembre de 2024. Pero esto es el clásico 'vender el coche para pagar la gasolina'. El problema de vender activos para pagar deuda es que una vez vendido no se puede volver a vender.