El polémico y millonario irlandés Michael O’Leary, CEO del grupo aéreo low cost Ryanair (dueño de la aerolínea del mismo nombre, así como de Malta Air, Buzz y Lauda), está aprovechando su pelea con el multimillonario estadounidense Elon Musk… y que no sólo se ha dando en la red social X (antes Twitter). Es más, la considera “buena para el negocio” y Ryanair sube en bolsa: un 4% en los últimos cinco días, un 1,7% este jueves,… y acumula una revalorización del 62% en el último año.

La pelea empezó cuando Musk llamó “idiota” a O’Leary en una entrevista en una radio de Países Bajos, después de que este último se negara a instalar la conexión wifi de sus satélites Starlink en los aviones de Ryanair… e incluso bromeó con comprar la aerolínea. Puede ser una muestra de bocazas, como tanto le gusta a hacer a Donald Trump, pero no hay que olvidar que Musk empezó criticando a Jack Dorsey y su gestión de Twitter… y acabó comprando la red social y la cambió el nombre por el de X. Así que la adquisición de Ryanair, cuya capitalización bursátil asciende a 35.930 millones de euros, no sería cara para un multimillonario como Musk.

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O’Leary no se quedó callado. Es más, refirió que Musk no sabía nada de aviones y que sus clientes no estarían dispuestos a asumir el coste de tener Internet a bordo. Ya saben que el modelo de Ryanair se basa en el low cost… y en fastidiar al cliente. También le llamó “idiota” a Musk y se mostró “muy contento de continuar con la controversia”, e incluso ha lanzado una oferta aprovechando el citado insulto: una “gran venta de asientos para idiotas” con 100.000 asientos a partir de 20 dólares (17 euros). 

Ante esta pelea, en especial, de egos, entre empresarios polémicos, cabe recordar que Ryanair fue fundada en 1985 por el empresario irlandés Tony Ryan, para intentar romper el duopolio en los vuelos entre Londres e Irlanda que poseían en aquellos momentos British Airways y Aer Lingus. Los pasajeros y rutas fueron creciendo, pero la aerolínea entró en números rojos y en 1991 se tuvo que reestructurar para salir de la crisis, algo en lo que O’Leary fue el encargado de hacerla rentable de nuevo. Actualmente, en el accionariado de Ryanair hay muchos fondos de inversión y otros inversores institucionales, pero O’Leary posee el 4,15% del capital.