Hace unos días, Repsol actualizó su estrategia para 2026-2028 y ante los inversores, el CEO, Josu Jon Imaz, también se refirió a Venezuela, destacando que “hemos estado comprometidos con el país en años difíciles, y ahora vamos a ser parte de su transformación y crecimiento”. Unos días después, se ha podido comprobar dicho compromiso porque ha rubricado un acuerdo para garantizar el suministro de gas en el país hispanoamericano.
La energética española podrá elevar la producción de gas en el proyecto Cantón IV, en el que opera junto a la petrolera estatal venezolana PDVSA y la italiana Eni (participada en un 30,49% por el Estado italiano). Se trata de uno de los mayores campos de gas de Hispanoamérica y hoy produce 580 millones de pies cúbicos al día. Dicho gas se destina al sistema eléctrico del país, pero también se podrá exportar. De hecho, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha señalado que acuerdo garantizará “el abastecimiento de gas para el desarrollo nacional y para seguir avanzando en la ruta de convertirnos en un país exportador de gas”. Además, en declaraciones al canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) ha referido: “Me complace mucho que sea de la mano de dos empresas europeas que se quedaron en Venezuela, que creyeron en Venezuela y que no le dieron la espalda a nuestro pueblo”.
El acuerdo garantizará el suministro de gas, en primer lugar para el sistema eléctrico del país, y ha sido firmado por: la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao; varios ejecutivos de PDVSA (Jannier Viloria y Héctor Obregón); y Gonzalo Antonio Carrillo, responsable de Repsol en Venezuela en representación de Repsol y Eni, según ha informado la Agencia EFE. Además, el canal estatal VTV ha referido que también participó Francisco Gea, director general de Exploración y Producción y miembro del Comité Ejecutivo de Repsol. Los mecanismos de pago serán vía cargamentos de petróleo y también se cuenta con la autorización de EEUU.
Celebramos la firma de un acuerdo para el proyecto gasífero Cardón IV entre PDVSA y las empresas Repsol y Eni, garantizando el abastecimiento de gas para el desarrollo nacional y para seguir avanzando en la ruta de convertirnos en un país exportador de gas. pic.twitter.com/HLgUNmp1VI
— Delcy Rodríguez (@delcyrodriguezv) March 13, 2026
Recuerden que después de que EEUU capturara al dictador venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, comenzó a tutelar la transición en el país hispanoamericano. Dentro del proceso, también entra el petróleo. Hubo una reunión de los CEOs de varias petroleras con el presidente de EEUU, Donald Trump; el vicepresidente J. D. Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; y otros miembros de la Administración estadounidense. En dicha cita pública, Imaz apuntó que Repsol está “preparada para invertir más en Venezuela. Actualmente producimos 45.000 barriles de petróleo al día, pero tenemos la capacidad de triplicar esa cifra en un plazo de dos o tres años”. Y tras dicha reunión, Imaz y los CEOs de Chevron, Shell y Eni participaron en otra que se hizo de forma privada, Trump y Rubio estuvieron presentes sólo al comienzo, pero después se marcharon y los que llevaron la voz cantante fueron el secretario de Energía, Chris Wright, y el secretario de Interior, Doug Burgum: Wright se mostró bastante afable y Burgum mantuvo un tono muy entusiasta. Después de ambas citas llegaron buenas noticias para el sector, porque EEUU anunció el levantamiento de las sanciones para importar petróleo venezolano que impuso en marzo de 2025, volviendo a la situación previa a dicha fecha. Así, a mediados del pasado febrero, llegó a España el primero de los tres cargamentos de petróleo venezolano al puerto de Bilbao.
El año pasado, ante las sanciones de EEUU, Imaz recordó que Repsol lleva 32 años en Venezuela, donde “somos sobre todo productores de gas”. De hecho, la producción de gas supone el 85% de su actividad allí y con la que “sostiene una parte del sistema eléctrico” del país, por lo que tienen cierta “responsabilidad”, mientras que “la producción de petróleo es pequeña”… y las importaciones de crudo obedecían a la deuda que tenía la petrolera PDVSA con la española. Imaz ya subrayó entonces que operar allí “nunca ha sido fácil”, especialmente en los últimos 10-15 años en los que se han dado altibajos y que siempre lo han hecho cumpliendo la legislación internacional. Desde que Trump revocó la licencia de Repsol para exportar crudo venezolano el pasado marzo, siempre han mantenido un diálogo abierto y fluido con las autoridades norteamericanas… y ahora, tras la captura de Maduro el pasado 3 de enero, el panorama ha cambiado notablemente, y la petrolera española es una de las cuatro que se ha mostrado dispuesta a invertir inmediatamente en el país hispanoamericano en plena transición para que vuelva la democracia.
Al tiempo, Donald Trump ha sorprendido, y disgustado, a Europa al desbloquear la compra de petróleo ruso. Se supone que con ello se compensaría, en parte, el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de los iraníes pero lo cierto es que en Europa se ha entendido como un colchón financiero a Vladimir Putin para que financie la invasión de Ucrania. Y el barril de Brent (de referencia en Europa) cotiza en los últimos días en los 100 dólares.