¿Se acuerdan de Sergio Sánchez, el hombre del CNI, luego de Telefónica, luego de Indra y de nuevo de vuelta en Telefónica. Ni una mala palabra ni una buen acción, que no fuera a mayor beneficio, ahora lo sabemos de Marc Murtra, que le acogió en Indra, o del zapaterista Javier de Paz. Aquel que dijo que Zapatero y su hijas le habían pagado por los informes que tan bien pagaban los chavistas venezolanos a ZP.

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Bueno, pues Marc Murtra se ha cansado de él y ha intentado echarle. Mientras, Sánchez ha advertido que puede tirar de la manta y, además, Javier de Paz, se ha interpuesto entre ambos: a mi Sergio no le echa nadie, no vaya a ser que deje de ser mi Sergio y tire de la manta.

La bronca ha sido grande y, por el momento, se ha cumplido 'la maldición de Marc': ni logra echar a su CEO, Emilio Gayo, ni tan siquiera logra librarse de Sergio Sanchez. Este presidente manda poco.

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Y es que Murtra y De Paz viven pendientes de los casos de corrupción que rodean al Sanchismo. Por ejemplo, del caso Begoña Gómez, porque Telefónica e Indra apoyaron mucho la filantrópica carrera de la esposa del presidente. Y ahora, claro, cuando nos vemos ya con la fecha para el juicio oral casi encima, resulta que tanto Marc Murtra (por Indra) como Álvarez Pallete (por Telefónica) y el propio Javier de Paz, pueden ser llamados a declarar, algo que no les agradaría en exceso a ninguno de ellos. En concreto, Pallete brama por los rincones.

Telefónica sigue siendo la casa de los líos y Sergio Sánchez continúa cobrando de Telefónica.

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