Sí, durante la última reunión entre el lehendakari, Imanol Pradales, y Pedro Sánchez celebrada el pasado 27 de enero en Moncloa, no sólo se habló del cupo vasco, sino que, sin anestesia, el lehendakari exigió a Sánchez la revasquización del BBVA, en el tono propio de este PNV S.A. para quien el hecho de que el BBVA sea un banco privado no significa mucho en un sector regulado y por tanto, debe hacer lo que diga el Gobierno que haga.
Pasando a los nombres propios, Imanol ya tiene candidato para sustituir a Carlos Torres como presidente del BBVA: nada menos que Laura Abasolo, hasta hace nada número tres de Telefónica, al frente de la Dirección Financiera y de Iberoamérica en la operadora.
No es la primera vez que el PNV postula a Laura Abasolo o a su esposo, el actual prediente de la Kutxabank, Antón Arriola. Pero lo curioso de postularle a ella y no a él, es que si lo logra, doña Laura, exnúmero tres de Telefónica, podría entrar como dominical en el Consejo de la operadora, donde se sentaría frente a Marc Murtra, el hombre que la despidió y no de buenas maneras, por considerarla la mano derecha de José María Álvarez-Pallete. A lo mejor lo era pero también era una profesional bastante competente.
El PNV se ha convertido en nacionalismo S.A. Tienen a mano a José Ignacio Goirigolzarri para presidir el BBVA, uno de los mejores currículos de la banca española actual. Pero Goiri es muy independiente, y claro...
Aunque nacionalista sí, Abasolo solía repetir que si residía en Bilbao la mitad de la semana eso queda porque la sociedad bilbaína estaba menos dividida que la madrileña... "bueno -añadía- salvo con Bildu". Es decir, más dividida que la madrileña.
Conclusión: el PNV se ha convertido en nacionalismo S.A. Tienen a mano a José Ignacio Goirigolzarri para presidir el BBVA, a uno de los mejores currículos de la banca española actual. Pero Goiri es muy independiente, y claro, eso no gusta en el PNV S.A. de Aitor Esteban, nada que ver con el de José Antonio Ardanza o el de Íñigo Urkullu, éste, aún más Ardanza, también recogía las nueces mientras los etarras meneaban el nogal, pero, al menos, no lo hacían con entusiasmo.
Próxima petición de Pradales a Sánchez: el BBVA.