España supone una alegría para las ventas de Nestlé. Y es que si en el total registrado en todo el mundo, la cifra ha sido de unos 98.085 millones de euros en 2025, un 2% menos que el año anterior, en nuestro país han crecido un 4,8%... y el 44% se han destinado a exportaciones.
Hace unos meses, el director general de Nestlé en España y Portugal, Jordi Llach, apuntaba a las buenas cifras de nuestro país. En 2024, la cifra de negocio creció un 4%, hasta 2.582 millones de euros; el resultado de explotación ascendió a 161 millones; y el beneficio neto subió un 25%, a 107 millones, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil. Por ahora, sólo se conoce la evolución de los ingresos, que han crecido un 4,8%, hasta 2.894 millones, en un año que ha vuelto a estar marcado por una elevada volatilidad, debido al encarecimiento de materias primas clave (como el café y el cacao), y en el que ha resistido a la creciente competencia de la marca blanca.
Las ventas de Nestlé en España suponen el 2,95% de sus ventas totales y el 15% de las que tiene en Europa. En el crecimiento del 4,8% registrado en 2025, ha contribuido tanto el impulso de las ventas nacionales (1.619 millones, un 4,8% más) como el de las exportaciones, que han ascendido a 1.274 millones y ya representan el 44% de las ventas. Y todo ello, a pesar de la inflación y de su impacto en el poder adquisitivo de los consumidores, y de los cambios en los hábitos de consumo iniciados en años anteriores, ante lo que Nestlé ha reforzado el apoyo a sus marcas, ha intensificado las promociones y ha potenciado su capacidad de adaptación al mercado para responder con rapidez a la evolución del consumidor.
“En un entorno de constante cambio, mantenemos la senda del crecimiento con un rumbo claro: crecer de manera sostenible, con nuestras fábricas en España como puntal de desarrollo, y apostando por nuestras marcas más estratégicas y por la innovación diferencial”, ha destacado Jordi Llach. Y este año, “vamos a seguir intensificando esta apuesta y reforzando la conexión de nuestras marcas con el consumidor para que sean irresistibles”, ha añadido.
Y como premio a la buena evolución de las ventas, Nestlé ha disparado sus inversiones en nuestro país, hasta 96 millones, lo que supone “el mayor esfuerzo inversor de la última década”, ha referido Llach. La mayor parte (85 millones) se ha destinado a potenciar la competitividad de sus diez fábricas, que están situadas en: Pontecesuras (Pontevedra), Gijón y Sevares (Asturias), La Penilla de Cayón (Cantabria), Gerona y Viladrau (Gerona), Castellbisbal (Barcelona), Reus (Tarragona), Herrera del Duque (Badajoz) y Miajadas (Cáceres). Otros 11 millones se han invertido en las áreas de administración, ventas y tecnologías de la información. Además, la apuesta por la innovación ha aportado casi el 10% de las ventas locales, sin olvidar la sostenibilidad ni “el apoyo a proveedores y agricultores locales con los que trabajamos mano a mano”, ha subrayado Llach.
En España, las fábricas de Nestlé continúan avanzando hacia el objetivo de las cero emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050 y desde 2018 han reducido en casi 80.000 toneladas de emisiones de dichos gases. Claro que también han bajado un 30% el consumo total de energía y un 30% el uso del agua, y se está impulsando la agricultura regenerativa.
Eso sí, nuestro país no escapará a los 16.000 despidos (5,77% de su plantilla) que ha anunciado Nestlé a nivel mundial, pero aún no se sabe cuántos afectarán aquí. En España, el gigante suizo de alimentación emplea a unas 4.060 personas, entre las oficinas centrales situadas en Barcelona y las diez fábricas.