Acciona y su filial verde, Acciona Energía, no están en un momento cualquiera. Por un lado, están en vísperas del ‘divorcio’ entre las dos ramas de la familia Entrecanales, su primer accionista; y por otro, todavía no se ha tomado una decisión sobre la filial de renovables, pero se está optando por exprimirlas aún más como instrumento financiero.
Vamos por partes para no perdernos. A principios de 2025 se anunció que el 14 de julio de 2026 (que está cada vez más cerca) se rompería el pacto parasocial entre las dos ramas familiares (los Entrecanales Franco y los Entrecanales Domecq) por el cual controlan el 55,122% de Acciona. A partir de ese momento, cada rama podrá disponer de sus participaciones (del 29,021% y del 26,101%, respectivamente) sin tener la obligación de ofrecérselas mutuamente. Los Entrecanales Franco están representados en Acciona por Juan Ignacio -Juancho- (61 años), como vicepresidente ejecutivo, y su hermano Javier es consejero dominical; y en la filial verde, sólo está Juancho como dominical. Por su parte, los Entrecanales Domecq tienen como representantes a José Manuel (63 años), que es el presidente ejecutivo de Acciona, y a su hermano Daniel como consejero dominical; y José Manuel también es presidente no ejecutivo de Acciona Energía.
En este contexto, cobra aún más importancia que la familia aún no haya tomado una decisión sobre la filial de energías renovables, de la que Acciona controla el 91,108%. Recuerden que se optó por sacarla a bolsa el 2 de julio de 2021, es decir, se eligió el ‘esquema Villalonga’, el mismo que en su día aplicó Juan Villalonga cuando presidía Telefónica, bajo el principio infundado y anglosajón de que la suma de las partes vale más que el todo… que no siempre es cierto. Sin embargo, las cosas no han salido como esperaban los Entrecanales y el ‘esquema Villalonga’ ha fracasado.
En marzo de 2025, debido a la sangría bursátil de Acciona Energía (acumulaba entonces una depreciación del 38,5% desde su debut) y su montaña rusa, José Manuel anunció que estaban barajando varias opciones. A día de hoy, aún no se ha elegido ninguna y la filial verde acumula una depreciación del 19,7%
En marzo de 2025, debido a la sangría bursátil (Acciona Energía acumulaba entonces una depreciación del 38,5% desde su debut) y su montaña rusa (registrando sonoras subidas y caídas por la elevada volatilidad de los precios de la energía, la incertidumbre regulatoria y el contexto del sector), José Manuel anunció que estaban barajando varias opciones: exclusión de bolsa, fusión con Acciona, venta, separar negocios -es decir, infraestructuras por un lado y energías renovables por otro, algo que podría favorecer el ‘divorcio’ familiar, dando pie a que los primos Juancho y José Manuel se quedarán con el negocio que más le gusta a cada uno- o no hacer nada. 14 meses después, el pasado mayo, tras fichar a Citi y Goldman Sachs, Acciona apuntaba las siguientes opciones: la exclusión en bolsa como paso posterior a una OPA de la matriz sobre Acciona Energía, la fusión con Acciona o con un tercero, la incorporación de un socio o no hacer nada. Los analistas del Banco Sabadell subrayaron en ese momento que todas las alternativas parecían abiertas y descartaron cualquiera que impida a Acciona seguir manteniendo el control de la filial verde (sobre todo, en el caso de que entren socios en su capital), pues había pedido expresiones de interés a inversores seleccionados, después analizaría las ofertas recibidas y tomaría una decisión a partir de septiembre.
Hace una semana, se supo que grandes fondos de inversión (Adia, Ardian, Blackstone, BlackRock, Brookfield, CDPQ, CPPIB, GIC, KKR, Norges Bank y Omers) estarían interesados y preparaban ofertas por la filial verde, y esta última y su matriz tuvieron un subidón en bolsa. Asimismo, se apuntaba que la familia estaría abierta a vender el 100% de la filial, la mayoría o una minoría… todo dependería de la valoración y la oferta que, previsiblemente, deberá llevar aparejada una OPA de exclusión. Y es que los primos José Manuel y Juancho no están brillando por su transparencia, precisamente.
Ahora, Acciona y la filial verde suben en bolsa, tras conocerse el interés de fondos de inversión y fondos soberanos del Golfo Pérsico, que no querrían el 100% de Acciona Energía, sino ser accionistas mayoritarios. Y algunas energéticas están interesados en partes de la cartera de renovables
Este viernes, la filial verde sube en bolsa cerca de un 4% y su matriz lo hace casi un 3%, tras conocerse que no sólo están interesados fondos de inversión sino también fondos soberanos del Golfo Pérsico, según fuentes conocedoras del proceso han señalado a El Español, y no buscan comprar el 100% de Acciona Energía, sino ser accionistas mayoritarios. Asimismo, a los interesados podrían sumarse energéticas (Naturgy o Repsol, por ejemplo), que buscarían hacerse sólo con una parte de la cartera de renovables. Tanto con la venta del 100% como de porcentajes menores o de partes de los activos eólicos y solares, los Entrecanales podrían reducir la deuda de Acciona (la financiera bruta cerró 2025 en 12.200 millones de euros y, descontando efectivo y líneas de liquidez, la neta se quedó en 6.989 millones) y seguir avanzando en el plan de rotación de activos de la filial verde. Recuerden que ya ha traspasado activos por 3.200 millones y ha obtenido 900 millones de plusvalías. Recientemente, se ha comunicado que se mantiene el objetivo de vender activos adicionales por 1.100 millones y de que se han lanzado al mercado ventas por 1.500 megavatios (MW) en distintas tecnologías y países.
En definitiva, los Entrecanales insisten en exprimir, aún más, las renovables como instrumento financiero. Algo en lo que tienen experiencia y han dado algún que otro pelotazo: por ejemplo, en noviembre de 2024, cuando José Manuel vendió a Endesa por 1.000 millones las hidroeléctricas... que en su día compró por 680 millones. Claro que también cabe preguntarse si ahora no sólo busca un nuevo pelotazo sino también otra desnacionalización, como en su día hizo en Endesa. Recuerden que hace años, Acciona apareció como supuesto ‘salvador’ ante la OPA de la alemana E.On, entrando como accionista, pero llegó la italiana Enel y se unió a esta última para lanzar una oferta, la alianza entre ambas duró año y medio, y después Acciona le vendió su 25% a cambio de 11.000 millones de euros y algunos saltos de agua. Ahora podría darse la desnacionalización de Acciona Energía si se acaba vendiendo el 100% a fondos de inversión o soberanos extranjeros, y actualmente, la filial verde acumula una depreciación bursátil del 19,7% desde su debut.
Y naturalmente, especular con Acciona Energía, una empresa estratégica, supone también especular con la matriz, Acciona.