Ebro Foods (dueño de SOS, Brillante, La Fallera, Garofalo, Bertagni y otras marcas) ha notado el impacto de la guerra de Irán en el primer trimestre, especialmente en sus ingresos y resultado bruto de explotación (ebitda). Sin embargo, sí ha logrado más beneficio y reducir deuda.

El líder mundial en arroz y segundo fabricante de pasta ha señalado que trabaja “con ahínco para minimizar” los impactos provocados por el conflicto de Oriente Medio en las disrupciones logísticas, así como en los encarecimientos del transporte, la energía, las materias primas auxiliares y, potencialmente, de las materias primas. También ha tenido que afrontar un entorno muy competitivo por la bajada de los precios del arroz y la debilidad del dólar estadounidense, pero ha conseguido mantener un “buen nivel” de actividad comercial, gracias al apoyo y la confianza del consumidor. Además, cree en su capacidad, que ya ha demostrada en otros contextos adversos en los últimos años (pandemia y guerra de Ucrania, por ejemplo), para revertir gradualmente las presiones que ahora afronta.

Los ingresos han descendido un 4,6%, a 755,5 millones de euros, debido al efecto del tipo de cambio del dólar estadounidense en la marca Riviana y al entorno de bajos precios en arroz. Este último ha aportado 576 millones a los ingresos totales, un 5,8% menos que hace un año, mientras que la división de pasta ha mantenido estables sus ventas en 180,6 millones.

Relacionado

Por su parte, el ebitda del grupo que tiene como presidente ejecutivo a Antonio Hernández Callejas ha bajado un 10,8%, a 100 millones. La aportación de arroz ha sido de 79,3 millones (-9,2%) por el entorno altamente competitivo, la debilidad de precios de la materia prima, la liquidación de inventarios caros y el encarecimiento de los costes logísticos por la guerra de Irán; mientras que el ebitda del negocio de pasta ha caído un 15,4%, a 25 millones, por el efecto de los aranceles en EEUU y la evolución desfavorable del tipo de cambio, que se han notado, sobre todo, en el margen de ventas de las marcas Garofalo y Bertagni en dicho país.

Eso sí, Ebro Foods ha logrado elevar su beneficio neto un 5,3%, hasta 52,9 millones, gracias a los mejores resultados financieros y a haber tomado el control total de Bertagni. Asimismo, ha reducido su deuda neta: en concreto, se ha situado en 459,87 millones, lo que supone 139 millones menos que hace un año y 69 millones inferior a la del cierre de 2025. Claro que la presentación de los resultados del primer trimestre se ha dado en días con las bolsas demasiado en color rojo ante el encarecimiento del petróleo por la posible escalada de la guerra de Irán: el miércoles 29, su cotización cerró con un descenso del 0,22%, frente a un Ibex 35 que lo hizo un 0,74%, pero este miércoles su acción baja un 1,6%, mucho más que el selectivo español (-0,35%).

Relacionado

De cara al resto del año, el líder mundial en arroz y segundo fabricante de pasta está pendiente de cómo evoluciona la política arancelaria de EEUU, tras la decisión del Tribunal Supremo de dicho país que abre la puerta a devoluciones futuras de aranceles ya abonados que rondarían los 13,4 millones. Además, en España, ha crecido el malestar de los agricultores ante las importaciones procedentes de los países EBA (recuerden que hace años la UE eliminó todos los aranceles a las importaciones de los países menos desarrollados, excepto a las de armas) y reclaman la imposición de aranceles y la aplicación de cláusulas de salvaguarda, reivindicaciones que apoya Ebro Foods. De hecho, este jueves, en declaraciones a Europa Press, Francisco Peña Pérez, presidente de la cooperativa Arrozúa, ha denunciado la “incertidumbre” que atraviesa la campaña arrocera 2026 (pese a tener resuelto el problema del agua) por las importaciones masivas de arroz procedente de Myanmar, India, Pakistán y Vietnam, que han “hundido el mercado” y han generado una competencia que considera “totalmente desleal”; además, ha añadido que a esto se suma Mercosur, “lo que agrava aún más la crisis del sector” en nuestro país. 

En paralelo, se ha convocado la Junta de Accionistas, que previsiblemente se celebrará el próximo 3 de junio. Entre los acuerdos propuestos está la reelección de Antonio Hernández Callejas (70 años) como consejero, y por ende, como presidente ejecutivo, cargo que ocupa desde el 27 de abril de 2005. Recuerden que en la Junta del año pasado, cuando le quedaban unas semanas para cumplir 70 años, ante la pregunta de Hispanidad, respondió que no pensaba en la retirada y reconoció: “Me veo con fuerzas, por lo menos, hasta los 75”. Parece que los accionistas y el resto de consejeros lo han tenido en cuenta al proponer su reelección. 

Relacionado

El grupo alimentario está controlado por la familia Hernández, que es dueña del 15,922% del capital, repartido a partes iguales (del 7,961%) entre sus dos ramas. Le siguen: Corporación Financiera Alba, con el 14,004%; Damm, con un 11,686%; la SEPI (o sea, el Estado) con un 10,36%; y algunos empresarios que fueron embotelladores de Coca-Cola y que hoy son accionistas de la ‘megaembotelladora’ europacífica CCEP (Empresas Comerciales e Industriales Valencianas S.L., la sociedad de los Gómez-Trenor, con un 7,827%; y José Ignacio Comenge Sánchez-Real, con un 5,2%).