Abanca ganó 978,6 millones de euros antes de impuestos, en 2025, un 4,9% más que en 2024, según las cuentas anuales difundidas este miércoles por el banco. Podría parecer un buen resultado, pero en realidad no supera la calificación de discreto.
La entidad que preside y controla Juan Carlos Escotet (84,7% del capital), sufre con la bajada de tipos, de tal manera que el margen de intereses se redujo un 2,4% respecto al año anterior, hasta los 1.597,5 millones de euros. Son 39,9 millones de euros menos que en 2024, una caída que compensó con el aumento del 13,5% de las comisiones (44,6 millones de euros más), que alcanzaron los 374,7 millones. De esta manera, Abanca logró mantener el margen básico -los ingresos puramente bancarios- en los 1.972,2 millones de euros, un escaso 0,2% más que en 2024.
Si seguimos bajando por la cascada de resultados, vemos que el margen bruto mejoró un 3,8% hasta los 2.156,6 millones de euros, 80 millones más que el año anterior. Ahora bien, ¿dónde está la mejora? El grueso se encuentra en una partida de 62,2 millones que el banco registra bajo el nombre de “Otros (neto)”, sin más detalles. Otros 6 millones son del aumento del 8,8% de los contratos de seguros, que alcanzaron los 74,7 millones de euros.
Así llegamos al beneficio antes de impuestos, que aumentó un 4,9% y alcanzó los 978,6 millones de euros, 45,4 millones más que en 2024, de los que 14,9 millones salen de las menores provisiones y 23,9 millones de “Otros”.
Finalmente, el beneficio neto fue de 902,4 millones, un 5,8% más que en 2024, después de aplicarle 76,1 millones en impuestos, un 4,6% menos que el año anterior. Si tenemos en cuenta el impacto positivo que tuvo en 2024 la integración del portugués Eurobic -un beneficio global de 1.203 millones-, el beneficio neto en 2025 habría sido un 25% inferior.
La mayor parte del negocio de Abanca está en España, lógicamente, pero Portugal, donde en noviembre finalizó la integración del citado Eurobic, ya supone el 16% del volumen de negocio total del grupo. Las cosas no fueron bien en el país vecino, donde el beneficio antes de impuestos se redujo un 53,33% y no superó los 67,5 millones de euros.
Cayeron con fuerza todos los márgenes: el de intereses, un 16,7%, el margen básico un 12,1%, el margen bruto un 5,5% y el margen antes de provisiones, un 19,2%. El beneficio atribuido aportado fue de 103,3 millones, un 10,7% superior, pero sólo por un ajuste contable positivo de 41,3 millones.
Como les contamos en su día en Hispanidad, Escotet se hizo con Novagalicia Banco (NCG) en diciembre de 2013 por 1.003 millones de euros, después de ganar la subasta convocada por el Frob. No era, ni mucho menos, la mejor oferta, pero Escotet contó entonces con el apoyo del presidente de la Xunta de Galicia, un tal Alberto Núñez Feijóo.
Abanca ha sido el gran pelotazo de Escotet por el que sólo tuvo que poner 400 millones de euros. El resto lo abonó con los dividendos del propio banco. Y estamos hablando de una entidad surgida de la unión de Caixa Galicia y Caixanova y rescatada con más de 9.000 millones de dinero público.
Pero esos tiempos ya pasaron. Ahora se trata de hacer crecer el negocio.
Abanca abonará este viernes 92,8 millones de euros en dividendos con cargo al ejercicio 2025. Es decir, Escotet cobrará 78,6 millones brutos.