Sacyr está en pleno proceso de adelgazamiento infinito. El Grupo ha pasado de constructora a concesionaria que tiene construcciones, que cada vez son menos, y ha vendido Portugal, Aguas, Servicios… La solución no es sencilla, principalmente porque la que fuera una de las grandes constructoras españolas, actualmente sólo tiene un activo: las concesiones, que ya representan el 92% de su Ebitda, pero claro, cuando vendes concesiones, pues las cuentas se ven directamente afectadas. 

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El problema de vender activos para pagar deuda o para conseguir objetivos es que una vez vendido no se puede volver a vender, y eso está perjudicando a Sacyr. No así a su presidente, Manuel Manrique, ni a los principales accionistas, Disa Corporación Petrolífera (Demetrio Carceller) como el principal accionista de Sacyr, con alrededor del 14,6% del capital, seguido de José Manuel Loureda (Prilou), con el 6,7%, Grupo Corporativo Fuertes, con el 6,3% y Rubric Capital Management con el 4,43%. 

Y es que Sacyr ha presentado sus resultados de los tres primeros meses del año, los ingresos ascendieron a 1.116 millones de euros, un 5% más, además obtuvo un beneficio neto de 38 millones de euros en los tres primeros meses de 2026, lo que supone un incremento del 40% respecto al mismo periodo del año anterior, y el resultado bruto de explotación (Ebitda) creció un 9%, hasta los 327 millones de euros, de los que el 92% procede de sus activos concesionales.

El flujo de caja operativo, que es el indicador que mejor refleja la evolución operativa de una empresa concesionaria como Sacyr, avanzó un 12%, hasta los 223 millones de euros, una vez deducida la contribución de la caja de los activos vendidos en 2025, según explica la compañía con motivo de la presentación de sus últimos resultados trimestrales.

Como decimos, Sacyr son concesiones, y el negocio registró unos ingresos de 463 millones de euros, un 23% más que hace un año. La parte del negocio procedente de su operativa avanzó un 10%, mientras que los ingresos procedentes de las obras de construcción se dispararon un 58% debido a las obras de sus concesiones de autopistas y hospitales en Chile, Reino Unido, Paraguay y Colombia.

El negocio de Ingeniería e Infraestructuras, cuya estrategia es hacer proyectos para terceros solo si tienen bajo riesgo, aumentó un 3% sus ingresos, hasta los 712 millones de euros. El 73% de la cartera de este negocio corresponde a las propias concesiones de la compañía. En cuanto a su segmento de Agua, la facturación fue de 76 millones de euros, un 19% superior, tras hacerse con nuevos contratos en Huelva, Madrid y Tenerife por 84 millones de euros.

Y con un aumento del 5% de sus negocios, Sacyr demuestra que una vez más vende el coche para pagar la gasolina, anunciando un aumento del 60% en el dividendo que entregará con cargo a los resultados del año pasado. Se aprobará en la próxima junta, el 4 de junio, serán 0,15 euros. Se distribuirá en dos repartos, un primer pago de 0,1 euros en julio y otro de 0,05 euros para enero de 2027.

Y ojo, la junta también votará la reelección de Demetrio Carceller Arce como consejero dominical, así como la de José Joaquín Güell Ampuero y de María Jesús de Jaén Beltrá como consejeros independientes. Quizás lo más importante de todo el documento es la reelección de Canceller, aún está por ver qué piensa hacer. Efectivamente, tras la marcha de Luis del Rivero, el otro fundador de Sacyr, así como de la salida de Juan Abelló, el futuro de la compañía está en manos de Carceller, el hombre de Damm.