Parece que en lugar de la sombra del ciprés de la novela de Miguel Delibes, lo que de verdad es alargado es el desastre de los laudos de renovables. Y ojo, porque ahora podría llegar al fútbol, con lo que a Pedro Sánchez (que no ha dudado en hacer el ridículo y vestirse con la camiseta de la Selección para celebrar los 'éxitos' de los últimos datos de paro y afiliación) se le podría complicar el tema de seguir dando pan y circo a los ciudadanos españoles para que no se percaten ni de la situación real de la economía ni de la corrupción que afecta a miembros de su Gobierno, partido y entorno familiar. Y es que los citados laudos... y los embargos que ya están provocando podrían afectar a la participación de España en el próximo Mundial de fútbol que se disputará en Canadá, México y EEUU a partir del próximo 11 de junio y hasta el 19 de julio, según informa La Razón.
Vayamos por partes, pues hay mucho que recordar para entender mejor esto último. Todo comenzó con las generosísimas primas a las energías renovables que el socialista José Luis Rodríguez Zapatero ofreció cuando era presidente del Gobierno, prometiéndoles una rentabilidad asegurada del 22%... y atrayendo así a gran cantidad de fondos de inversión y empresas. Dichas primas se articularon a través del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo: primero, con el cordobés José Montilla al frente y después, con el barcelonés Joan Clos. Sin embargo, a este último le sucedió el madrileño Miguel Sebastián, quien empezó a ver la magnitud del problema que había originado con tanta 'generosidad' su jefe dado que el déficit de tarifa se había disparado a casi 30.000 millones de euros... y comenzó a meter la tijera a las citadas primas en 2010. En diciembre de 2011 acabó la etapa de Zapatero en La Moncloa y se inició la del pepero Mariano Rajoy, quien eligió a José Manuel Soria como ministro de Industria, Energía y Turismo, y por tanto, a cargo del desastre originado por las primas a las renovables. Así, Soria no sólo se encargó de hacer un fuerte tijeretazo, sino que intentó amortiguar el desastre creando un nuevo impuesto (del 7% por la energía eléctrica producida por las energías verdes).
Sobra decir que a los fondos y empresas que llegaron atraídos por las generosísimas primas no les hicieron ninguna gracia ni su recorte ni el nuevo impuesto... y empezaron a acudir a los tribunales, pero no les fue como esperaban... y hasta el Tribunal Supremo confirmó que fue legal aplicar una rentabilidad razonable del 7,09%, en lugar del desmedido 22% prometido por Zapatero a los promotores de turbinas eólicas y placas solares, y que se situaba entre el 7%-9% era más que suficiente. Así, comenzaron a producirse arbitrajes o laudos (donde hay un abogado por cada una de las partes y otro independiente que hace de mediador), alcanzando 52 casos que reclamaban más de 10.000 millones a España ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) -el organismo de arbitraje del Banco Mundial-. Es cierto que ha habido tanto fallos en contra de nuestro país como fallos favorables, y que no ha pagado ni un euro de la cantidad que se pedía como indemnización. Claro que como en los arbitrajes hay abogados y estos no pueden dictar sentencia..., en muchos casos los demandantes (en su gran mayoría fondos de inversión, e incluso algunos fondos oportunistas que han comprado los derechos de cobro de otros fondos) también han acudido a los tribunales ordinarios... y así han llegado ya algunos embargos de activos e ingresos de nuestro país ajenos al sector energético en varios países (EEUU, Australia, Reino Unido y Bélgica).
Entre esos embargos, ya ha habido dos para Enaire (la compañía estatal española que controla la navegación aérea y que es dueña del 51% del gestor aeroportuario AENA). En concreto, uno de 207,3 millones y otro de 482,4 millones, en los ingresos que nuestro país recibe cada mes por el control de su tráfico aéreo por parte de Eurocontrol, el organismo europeo de navegación aérea que tiene su sede en Bruselas (Bélgica). Dichos embargos suponen una garantía de cobro de la indemnización que dictó un tribunal internacional bajo el amparo del CIADI y del Tratado de la Carta de la Energía (del cual Teresa Ribera, ahora vicepresidenta europea, inició la salida de España siendo aún vicepresidenta tercera del país, secundando los pasos de Italia y Polonia), pero ante la negativa de España a pagar dicha indeminización, los fondos llevaron el tema a los tribunales ordinarios... y en este caso se salieron con la suya, aunque no ha sido el único: también se han embargado cuatro cuentas bancarias (en el Banco Santander) del Estado que pertenecían al Instituto Cervantes y una sede de este último en Londres, así como el edificio de la Escuela Internacional Vicente Cañadas, la oficina británica de promoción económica de la Generalitat de Cataluña, el derecho de cobro de la indemnización del Prestige y hasta un bono de deuda.
Pero ojo, el tema de los embargos cobró una nueva dimensión el pasado septiembre, cuando los medios diplomáticos y jurídicos españoles temieron la posibilidad de que se embargara el avión de Pedro Sánchez cuando viajó a la 80ª Asamblea de la ONU (en esa ocasión no se trasladó en su 'querido' Falcon, sino en un Airbus A-310). Un temor que tiene su peso... y más si se recuerda lo que le sucedió a Argentina en octubre de 2012, siendo su presidenta Cristina Fernández de Kirchner: se embargó el buque escuela argentino ‘Fragata Libertad’ en Ghana, como respuesta a la demanda del fondo NML Capital, que exigía el pago de una deuda que no se había incluido en un canje de años anteriores, y que el país hispanoamericano se negaba a pagar. Al final, el citado buque fue liberado 77 días más tarde, tras la intervención del Tribunal del Mar y la resolución de la deuda con el fondo.
Ahora los embargos podrían afectar a la participación de España en el Mundial que se disputará en Canadá, México y EEUU en unos meses: desde el autobús de la Selección Española de Fútbol al catering o a cualquier otro pago, operación o activo necesario para participar, según informa La Razón. El tema no es baladí porque en EEUU hay siete sentencias en tribunales ordinarios que están pendientes de pago y eso abre la puerta a embargar activos del Estado español,... y precisamente nuestro país empezará a disputar el Mundial en suelo estadounidense. Asimismo, el asunto vuelve a despertar temor hacia un embargo del avión de Sánchez, en caso de que decida viajar a ver a 'La Roja' en el Mundial, dado que la mayoría de los partidos se jugarán en EEUU (incluyendo los más relevantes -octavos y cuartos de final, seminifinales y la final). Eso sí, el presidente del Gobierno podría acabar con dicho temor si opta por viajar a partidos que se disputen en Canadá o México.
Las siete sentencias de tribunales ordinarios estadounidenses que están pendientes de pago ascienden a 688,4 millones de euros... y se suman los intereses de demora correspondientes. Y en total, la deuda acumulada con acreedores de todo el mundo ascendía a finales del pasado marzo a 2.302 millones. A todo esto hay que sumarle el hecho de que seguimos pagando el déficit de tarifa que disparó Zapatero y que se ha convertido en una deuda histórica del sistema eléctrico español, que además, conlleva intereses. Recuerden que dicho déficit de tarifa cerró 2019 en 16.602 millones y ha seguido bajando en años posteriores: a 10.016 millones en 2022, a 7.866 millones en 2023, a 5.727 millones en 2024 y a 3.552 millones en 2025, según los últimos datos de la CNMC. Pero no se liquidará hasta 2028. Ojo, desde 2014 y hasta principios de 2024, los consumidores de electricidad en nuestro país ya habíamos pagado más de 6.000 millones en intereses del déficit de tarifa, según datos de la CNMC que recogió La Información.... y si se suma el déficit de tarifa que aún queda y su correspondiente pago de intereses, el dinero de los laudos, las reclamaciones, los embargos, los honorarios de abogados… la deuda relacionada con las renovables que colea de la época de ZP se estima en 20.000 millones, según refirió Guillermo Rocafort, Licenciado en Empresariales y en Derecho, Doctor en Economía, profesor universitario y escritor, en la red social X (antes Twitter) en noviembre de 2024.
Además, la elevada deuda del sistema eléctrico también la están asumiendo los consumidores eléctricos... Y es que las propietarias de las centrales nucleares (Iberdrola, Endesa, Naturgy y EDP), como recordó hace unos meses, Mario Ruiz-Tagle, CEO de Iberdrola España, pagan 5 euros en el impuesto al combustible nuclear gastado, algo que se les impuso “en 2012-2013 para financiar el déficit de tarifa de 30.000 millones de las renovables”, a pesar de que dentro de la famosa tasa Enresa también pagan por la gestión de dicho combustible gastado,... y ese citado impuesto se encuentra entre los que abonan sus clientes en la factura de luz.