ArcelorMittal publicaba sus resultados. Empecemos por ellos: el beneficio presenta un descenso del 28,6%, quedándose en 575 millones de dólares (493 millones de euros), en el primer trimestre. Sin embargo, según ha informado este jueves la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo siderúrgico se situó en 1.679 millones de dólares (1.440 millones de euros), un 6,2% superior al del mismo periodo del año pasado. Además, los ingresos en los tres primeros meses de este año se incrementaron un 4,4%, hasta los 15.457 millones de dólares (13.252 millones de euros).
Pero no deben olvidar que los Mittal tienen la manía de extender el síndrome de Nowa Huta. A Lakshmi N. Mittal se le puede conocer por ser un gran despedidor, pues en la citada ciudad polaca que se levantó junto a Cracovia (siguiendo el modelo soviético y siendo un reconocido experimento de ingeniería socialista) compró la acerera cuando cayó el comunismo y redujo la plantilla de 40.000 trabajadores a 10.000.
Y esta 'mofa' la hacen de maravilla en España, por lo que unos resultados en los que aumentan ingresos, pero reducen el beneficio son la excusa perfecta para pedir más dinero a los españoles. Recordemos que el presidente Sánchez se citó en Davos con el presidente ejecutivo, Lakshmi N. Mittal, no para abroncarle por su actitud y actuación en el país, sino para darle esos 450 millones de euros en ayudas públicas para descarbonizar sus plantas en Asturias.
Pese a esa ayuda sin contraprestación, los Mittal mantuvieron su caradura y su ERE en España, y encima anunciaron na nueva inversión: en la acería eléctrica en Dunquerque (Francia), sin que tenga una fecha para la puesta en marcha de la de Gijón.
Y encima, al tiempo que anunciaban la inversión en Francia, llamaban la atención a España: si bien el aumento de producción en Europa, podría conllevar el arranque de hornos altos en Francia y Polonia, la pérdida de competitividad en nuestro país, junto con el alto coste de la energía eléctrica (33 euro/Mw. más que en Francia), suponía una "clara desventaja competitiva", lo que podría desviar las necesarias inversiones hacia otras plantas en Europa.
Ya hay que tener cara... porque además, lo que no tiene pinta de desviarse es el dividendo. La empresa pagó su primer dividendo trimestral provisional de 0,15 dólares por acción (0,12 euros) en marzo de 2026, como parte de un dividendo anual propuesto de 0,60 dólares por acción (0,51 euros). La siderúrgica seguirá devolviendo a los accionistas un mínimo del 50% del flujo de caja libre tras el pago de dividendos mediante la recompra de acciones.