Parece que Arabia Saudí y Rusia han querido aflojar un poco la presión sobre Occidente, dado que han anunciado que volverán a elevar la oferta de petróleo en 188.000 barriles diarios a partir de agosto. Y el precio ha reaccionado bajando de los 72 dólares y situándose en niveles inferiores al estallido de la guerra de Irán, que empezó tras los ataques de EEUU e Israel el pasado 28 de febrero.
Como saben, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) está liderada por Arabia Saudí y sus aliados están dirigidos por Rusia. De esta forma, han dado lugar al grupo denominado OPEP+, que acaba de anunciar que volverá a elevar la producción a partir del próximo mes. Algo que ya se ha notado en el precio, que ha bajado de los 72 dólares, alejándose aún más de los máximos de 109 dólares que ha vivido meses atrás.
Esta decisión ha contribuido a mover a la baja el precio del barril de Brent (el de referencia en Europa), pero no ha sido la única. También está contribuyendo la reanudación gradual del tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz gracias al alto el fuego entre e Irán. Eso sí, ambos países aún están negociando el cierre de un acuerdo de paz. Y en los últimos días, se ha jugado con cierto simbolismo: Irán celebró el funeral por Alí Jamenei, líder de la revolución islámica, coincidiendo con la conmemoración del 250 aniversario de la independencia de EEUU. Así, Irán ha mostrado que no ha renunciado a vengarse y que el régimen sigue existiendo, pues Donald Trump ha fracasado en su intento de derrocarlo.
Eso sí, no hay que perder de vista que la OPEP ha ido perdiendo algo de relevancia en los últimos años y que acumula cinco salidas desde 2008. En concreto, han dejado de ser miembros de dicha organización: Indonesia, Catar, Ecuador, Angola y Emiratos Árabes Unidos (EAU).
En plena reanudación gradual del tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz, los analistas de la gestora J. Safra Sarasin han referido que las exportaciones siguen muy por debajo de los niveles previos a la guerra y que es probable que persistan cuellos de botella significativos. Eso sí, consideran que los esfuerzos por reconstruir las reservas estratégicas y comerciales deberían sostener la demanda y ven probable que los precios del petróleo se estabilicen en torno a 75-80 dólares.