Antolin ha empezado el año sin pérdidas… debido a un extraordinario: en concreto, a la venta de sus tres filiales en India. Una cierta alegría en los resultados del primer trimestre que publica casi una semana después de los anuales de 2025, quizá para olvidar el mal trago de unos números rojos de 89,1 millones de euros. Sin embargo, en las cifras trimestrales se vuelve a constatar que Antolin no es ajeno a la crisis mundial del sector del automóvil porque sus ingresos han seguido a la baja (-13,5%).

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El fabricante de componentes para el interior del automóvil, que está controlado por la familia fundadora y a cuyo apellido debe su nombre, ha logrado un beneficio neto de 72,5 millones de euros hasta marzo, el cual ha sido más de 17 veces superior al de hace un año. Esto se debe a la plusvalía obtenida al vender sus tres filiales en India por 159 millones, dentro de su Plan de Transformación 2023-2026.

Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha caído un 34%, pasando de 95,4 millones a 66,4 millones, algo en lo que también ha influido el impacto negativo de los tipos de cambio y de la venta de activos. El margen ebitda ha descendido del 9,7% al 7,8%, pero si se excluyen los costes extraordinarios y se tienen en cuenta las sinergias del Plan de Transformación, se sitúa en el 10,1%. El resultado neto de explotación (ebit) ha caído a 9,1 millones, frente a los 34,7 millones obtenidos hace un año.

Antolin no está logrando sortear el contexto de la crisis mundial del automóvil, ni tampoco Gestamp, pero sí CIE Automotive. Los ingresos del fabricante de componentes para el interior del automóvil con sede en Burgos han bajado un 13,5%, a 851,6 millones, lo que supone un descenso aún mayor del registrado en el conjunto del año 2025 (-11,1%), debido también a las desinversiones, el tipo de cambio, los menores volúmenes de algunos programas, el ciclo de vida de determinados proyectos y la menor contribución de los ingresos por tooling (estampación). Eso sí, en términos comparables -es decir, ajustado al nuevo perímetro de consolidación y al efecto divisa-, los ingresos han descendido sólo un 5,9%.

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La entrada de pedidos sigue dando alegrías a Antolin. Tras cerrar el año pasado con una cifra de 4.700 millones, un 81% superior a la de 2024, ha mantenido hasta mayo una evolución favorable en la adjudicación de nuevos proyectos que proceden de un grupo diversificado de fabricantes globales. Una buena noticia para un grupo que cuenta con 20.000 empleados, en 111 plantas y 25 oficinas técnico-comerciales en 23 países.

Recuerden que el origen de la empresa está en un taller mecánico en Burgos, especializado en reparaciones de vehículos y maquinaria agrícola, que regentaban el palentino Avelino Antolín López y sus hijos, Avelino y José Antolín Toledano. Estos últimos, en los años 50 del siglo XX, inventaron la rótula de dirección de caucho-metal y siguieron avanzando en la creación de nuevas compañías y en diversificarse hasta convertirse en un fabricante de componentes para el interior del automóvil llamado Grupo Antolin en 1985 e iniciar su internacionalización cuatro años después y hoy ser sólo ya Antolin. Avelino Antolín Toledano tuvo dos hijos: Ernesto y Ana Berta Antolín Arribas. Su hermano José tuvo tres: María Helena Antolín Raybaud, y Emma y José Antolín Granet. Todos los miembros de la tercera generación se sientan en el Consejo de Administración, excepto Ernesto (que el pasado febrero cedió su silla a su hijo, Ernesto Antolín Calzada) y su prima María Helena; y también, lógicamente, cuenta con un puesto la CEO, Cristina Blanco. Desde el pasado febrero, la presidencia la ostenta Emma Antolín Granet, relevando a su primo Ernesto Antolín Arribas y tras haber ejercido como vicepresidenta (cargo que le pasó su hermana María Helena Antolín Raybaud) el 1 de enero de 2024. 

El pasado martes 6 de mayo, Emma Antolín Granet subrayó que “el sector del automóvil va a cambiar más en los próximos diez años que en los cincuenta anteriores y, aunque la tecnología será decisiva, la diferencia la marcará la capacidad de las personas para aprender, adaptarse y liderar ese cambio. La Universidad Corporativa Antolin nace para preparar a nuestros equipos ante el futuro, conectando el conocimiento que hemos construido como compañía con las nuevas capacidades que exige la industria”, como recoge Burgos Conecta. La Universidad Corporativa Antolin es una iniciativa con la que la Universidad de Burgos refuerza su compromiso con el desarrollo del talento desde Castilla y León con un concepto global, en colaboración con la mayor multinacional española con sede en Castilla y León, fijando un hito para la región.