• Al mismo tiempo, sigue en 'stand by' el tercer cargo que ansiaba Janli: presidir una fundación dentro del grupo.
  • Altice reafirma su compromiso de comprar Media Capital, subrayando que el límite no es el 13 de abril.
  • El último fleco es la aprobación por parte del regulador de competencia portugués.
  • Si la operación acaba bien, y tras la ampliación de capital realizada, la deuda de PRISA bajaría a unos 661 millones.
  • Una cifra mucho más llevadera que los 1.421,6 millones de apalancamiento que tenía a 31 de diciembre.
PRISA ultima la venta del grupo de comunicación portugués Media Capital al grupo mediático francés Altice, pues casi ocho meses después de la firma del acuerdo, por fin, el optimismo sobrevuela la operación. Pero al mismo tiempo continúa sin cerrar el 'capítulo Juan Luis Cebrián', quien mantiene dos cargos (presidente de El País y del comité editorial), pero ansía un tercero: presidir una fundación que cuide los principios fundacionales del grupo. Y todo esto mientras en PRISA se vive un auténtico duelo de titanes entre César Alierta, quien no tira la toalla y tiene ambiciosos planes de fusiones para derrocar a Janli, y Ana Botín, por el control. Hace poco más de una semana, Altice ha reafirmado su interés en Media Capital, subrayando que el 13 de abril no es el límite para cerrar la operación, sino una fecha orientativa, como recogió el periódico luso Negocios. Es más, el grupo francés ha insistido en su compromiso de adquirir Media Capital, pues "forma parte integrante de su estrategia como grupo económico y empresarial". El último fleco de esta operación corporativa es la aprobación por parte del regulador de competencia portugués (Autoridad de Competencia -AdC-). Si al final acaba bien, y tras la ampliación de capital llevada a cabo en PRISA, la deuda del grupo que preside Manuel Polanco bajaría notablemente: pasando de los 1.421,6 millones de euros del pasado 31 de diciembre a unos 661 millones, lo que supone un ratio de 2,8 veces el Ebitda. Recuerden que tal y como se explicaba en el folleto de la ampliación de capital, los 563 millones obtenidos se iban a repartir de la siguiente forma: 450 millones a amortizar deuda y el resto, 113 millones, al desarrollo de negocios. Una operación que, por cierto, también ha tenido consecuencias positivas en la capitalización bursátil: ha pasado de estar entre 200 y 240 millones a situarse en torno a los 1.000 millones. Cristina Martín [email protected]