• Tanto la justicia como las fuerzas de seguridad se están "vengando" del PP.
  • Como adelantó Hispanidad, el ministro del Interior tiene dos problemas: la UCO y la UDEF, las unidades más mediáticas de la Guardia Civil y la Policía Nacional.
  • Lo más difícil para Zoido: sustituir al inquietante coronel Sánchez Corbí, que está al frente de la UCO, por sonados errores... o porque podrían derribar al Gobierno.
  • Mientras, en la UDEF manda García Catalán, pero sólo es jefe provisional.
  • Y el titular de Justicia tampoco tiene tranquilidad con la Fiscalía en su conjunto…
  • Tras la dimisión de Moix, Catalá debe nombrar un sustituto como fiscal jefe Anticorrupción: ya hay siete candidatos.
  • Y por si esto no bastara está la farsa del Banco Popular que ha puesto a los reguladores económicos en el punto de mira: ni el gobernador del Banco de España se traga la versión oficial y la CNMV no movió un dedo.
  • De la CNMC, como de las humedades, hablaremos luego.
Podríamos decir que España vive bajo el Gobierno Rajoy una crisis institucional. Y no hablamos de las tontunas de Pablo Iglesias, sino de algo mucho más importante. Por de pronto, de una rebelión de la judicatura y de las fuerzas de seguridad contra el Gobierno Rajoy. Alguien se está vengando del PP. Y a lo peor, hasta se lo merece. Un año después de ganar las elecciones del 26J, que tras arduas negociaciones le permitieron volver a ocupar La Moncloa, Mariano Rajoy (en la imagen) tiene el Estado patas arriba. Así, lo demuestran acontecimientos recientes relacionados con: la Unidad Central Operativa (UCO), la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), la Fiscalía… por no hablar de los reguladores económicos (el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores -CNMV-) y de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Como adelantó Hispanidad, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, tiene dos problemas: la UCO y la UDEF, es decir, las unidades más mediáticas de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, respectivamente. Lo más difícil para el juez y político sevillano es sustituir al inquietante coronel Manuel Sánchez Corbí, que está al frente de la UCO, aunque ya prepara su relevo por errores en las últimas investigaciones, según OK Diario. Entre los más sonados están: el archivo del caso de Rodrigo Rato por supuesto blanqueo, cohecho y malversación de fondos públicos; los dos informes descartados por el juez Velasco y la Fiscalía en los que la UCO proponía investigar a Cristina Cifuentes o la absolución de los 30 imputados en el 'caso Guateque'. Mientras, en la UDEF manda Manuel García Catalán, pero sólo es jefe provisional. Eso sí, no hay que olvidar que ocupa el cargo desde marzo de 2016, por tanto va siendo hora de nombrar un jefe definitivo y más cuando esta unidad está detrás de casos como el de los Pujol, el de Ausbanc-Manos Limpias o el fraude de los cursos de formación de Andalucía, entre otros. Claro que tampoco está libre de sospecha: se va a investigar a los agentes que elaboraron el informe que vinculó al exministro Manuel Pimentel y al marido de María Dolores de Cospedal, Ignacio López del Hierro, en el caso Pujol, como informó El Mundo. Paralelamente, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, tampoco tiene tranquilidad con la Fiscalía en su conjunto, la cual dirige José Manuel Maza… Y es que tras la dimisión de Manuel Moix, por tener una sociedad en Panamá, debe nombrar a su sustituto como fiscal jefe Anticorrupción. Por ahora, según El Mundo, hay siete candidatos. Y por si esto no bastara está la farsa del Banco Popular: el Banco de España no traga la versión oficial y la CNMV no movió un dedo. La semana pasada, en público, el gobernador del BdE, Luis María Linde, se distanció de la adjudicación del Popular al Santander y en privado, aludió a cómo era posible que a un banco que ganaba dinero el Banco Central Europeo (BCE) le hubiera negado liquidez. Mientras, la CNMV que preside Sebastián Albella se sumió en el ridículo al dejar que se derrumbara el valor de la acción. Y todo ello por no hablar del otro gran regulador, la CNMC: ahí no se sabe qué puede ocurrir pero sí se sabe lo que algunos quieren que ocurra. Y es que la cacicada del ministro de Energía, Álvaro Nadal, está a punto de consumarse. Cristina Martín [email protected]