• ¿Y el comprador ya está prefijado?
  • Es como si el nuevo equipo directivo hiciera todo lo posible para devaluar el banco.
  • Y provocar una fusión. ¿Mediatizada por Morgan Chase?
  • El mosqueo del ministro llegó con la ampliación de pérdidas y el despido del Ceo, Pedro Larena.
  • Y alcanzó su cenit con el discurso de Emilio Saracho en la Junta.
  • La acción se derrumbó un 20%.
  • Todo parece indicar que se ha renunciado al saneamiento y se va directo a la fusión.
  • Y ahora, Asiaín vuelve a hablar de una nueva valoración sobre activos tóxicos. ¡Pero si ya hubo dos!
El ministro de Economía, Luis de Guindos, anda ligeramente mosqueado con el presidente del Banco Popular, Emilio Saracho (ambos en la imagen). La sospecha consiste en si no se ha renunciado a sanear el banco y se va directamente a la fusión. Porque eso no era lo previsto. A ver, muchacho, el archivo. Días antes de la Junta, un banco que ha provisionado 5.600 millones de euros siente la urgencia manifiesta de comunicar a la CNMV que necesita privatizar otros 400. La acción baja pero como al parecer era baja menuda, se amplia el descenso con el despido, en vísperas de Junta, del entonces Ceo, Pedro Larena. Derrumbe conjunto del 10%. Luego viene la Junta del 10 de abril. El discurso de Saracho aporta dos elementos que provocan la desazón, las dos cuestiones que alguien le había pedido que no mencionara: que habría ampliación de capital y que la posibilidad de fusión no podía darse por cerrada.  ¿Le dices a los accionistas que les va a diluir por tercera vez su participación? Si hablamos de una fusión, ¿para qué más capital?  Conclusión: la cotización del Popular se derrumba un 20%. En el Gobierno se sospecha que en el Popular se ha renunciado al saneamiento previsto y que se va directamente a la fusión. Fusión que, muy probablemente, sería mediatizada por Morgan Chase, es decir, por Morgan, es decir, por el banco que acaba de abandonar Emilio Saracho. Y el peor de todos los presentimientos sería que se está jugando a la baja para facilitar la venta a un comprador ya preestablecido. Porque claro, otra cosa que ha mosqueado al Ministerio y al Banco de España es que el nuevo Ceo, Ignacio Sánchez Asiaín, pretende una nueva valoración de los activos. Recordemos lo que adelantara Hispanidad el pasado viernes: Ángel Ron estableció, no una, sino dos auditorías que cuantificaron el agujero. ¿De verdad es necesaria una tercera que vuelva a tumbar la acción? Porque eso sería tanto como malvender el Popular y sin ni tan siquiera haber intentado su saneamiento. Lo dicho, mucho mosqueo. ¿Solución? Sencilla: que Saracho explique que su prioridad es sanear el Popular y mantener su independencia. Eulogio López [email protected]