Nadie hace caso al Papa, denuncia Santiago Martín en su última, y brillante, alocución sobre actualidad comentada. Los ‘liberales’, es decir, los curas progres, los de la teología de la bragueta, están perdiendo el respeto a la autoridad papal.

Bueno, ya he dicho que me cuesta entender a este Papa, no por lo que hace, todo formidable, en mi opinión, sino por lo que no hace y por su lentitud en los cambios. Comprendo, valoro y admiro su aplaudible intento de mantener la unidad de una Iglesia dividida, más bien de una clerecía dividida y en parte rabiosa, a la que el materialismo práctico reinante entre la grey le permite hacer y decir cualquier barbaridad, cualquier estupidez, sin que nadie se rasgue las vestiduras.

Pero claro, solo hay algo más importante que la unidad: la verdad. León XIV no dice otra cosa que la verdad pero al parecer, las órdenes del general son constantemente malinterpretadas por el sargento.

Pues bien, el padre Santiago Martín asegura que al Papa nadie le hace caso, Pero ojo, son los progres los que no le hacen caso. Así, se multiplican las ofensas contra Cristo, no ante la Iglesia, sino dentro de la Iglesia. Y no porque el Papa no deje claro lo que está bien o lo que está mal: el dice lo que está mal pero los progres aseguran que lo dice para que no se le rebelen los conservadores, los tradicionalistas... que en boca de muchos progres quiere decir los católicos consecuentes.

Los obispos progres desobedecen al Papa con la excusa de que León XIV no ‘liberaliza’ la Iglesia... porque no se atreve a contrariar a los tradicionalistas

Santiago Martín explica como nadie la situación de la Iglesia en este vídeo, bajo el sentido común de que nadie le hace caso a León XIV y pidiendo que más nos vale que le hagamos caso.

Ejemplo, el obispo de Dijon oficia, él mismo, un funeral por un político francés masón y el presidente Emmanuel ‘Lolito’ Macron, asimismo Hijo de la Viuda, imparte su sermoncito en el conjunto de la ceremonia, sobre lo bueno que era el finado que tanto le apoyó políticamente. A él, que ha convertido el aborto en un derecho constitucional. Todo muy cristiano.

Aunque, naturalmente, que para eso se trata de una ceremonia católica, Macron no mencionó a Cristo. Es más, para un masoncete, no hay reparo en hablar de ‘cultura cristiana’, de un qué, pero mejor no hablar de un quién, de Cristo... sus hermanos de tenida no le perdonarían al insigne presidente de la República.

Por supuesto, el Papa había prohibido un funeral por otro político italiano, también masón... pero nadie hace caso al Papa.

Más ejemplos: el obispo de Santander ha permitido que un párroco soberbito y hortera niegue el dogma de la asunción en el Día de la Asunción, mientras convertía la misa, el milagro eucarístico, en un numerito bisexual con cántabros vestidos con unas enormes faldas multicolores. ¡Estos progres siempre resultan tan blasfemos como cursis!

Los clérigos ‘liberales’ desobedecen al Papa con la excusa de que León XIV no ‘liberaliza’ la Iglesia porque no se atreve a contrariar a los tradicionalistas. Entonces le interpretan ellos y qué casualidad, siempre según sus principios, que más bien son finales, los principios de la teología de la bragueta: aborto, homosexualidad, transexualidad, eutanasia, etc., etc., etc.

Ya lo saben: hay dos tipos de curas: los que creen en Cristo y los que no. Ahora, los segundos dicen que desobedecen a León XIV porque piensa como ellos, lo que ocurre es que no se atreve a expresar lo que piensa. ¡Pobriño!

Recemos mucho por León XIV, que lo necesita, para encauzar esta Iglesia de locos; recemos por los curas progres, porque lo necesitan... mucho más que el Papa.