Óscar Puente sigue sumando méritos para suceder a Pedro Sánchez... cuando llegue el momento. Y es que ahora ha menospreciado el nuevo informe de la Guardia Civil que insiste en que la rotura de la vía causó el trágico accidente de Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero en el que fallecieron 46 personas.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, tan inteligente como caradura, prefiere no creer a la Benemérita y señala en la red social X (que tanto le gusta y a la que dedica mucho más tiempo para criticar a muchos -PP, jueces, periodistas y hasta empresas, entre otros- que a los temas de su cartera): “Bulo. No hay ningún informe. Solo un acta de inspección ocular, nueve meses después, que no añade nada nuevo ni establece ninguna conclusión”. Por si esto no bastara, añade lo siguiente: “Para eso están las periciales, que aún siguen sin practicarse. Y los carriles, que siguen sin ir al laboratorio”.
El ministro y socialista vallisoletano prefiere no creer a la Benemérita, que ha dado a conocer un informe sobre la inspección ocular tras el choque y el descarrilamiento de los trenes (en concreto, un Iryo y un Alvia de Renfe) que se produjo el 18 de enero en Adamuz. En dicho informe, los peritos de la Guardia Civil insisten en la hipótesis de la rotura de la vía como la causa del siniestro y en que dicha rotura se produjo donde había una soldadura entre un segmento de 1989 y otro de 2023, coincidiendo, por tanto, con el informe preliminar de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y cuestionando la versión que ofreció Adif.
En el entretanto, llegan más muestras del creciente desastre ferroviario en España que se traduce en numerosas averías, retrasos, cancelaciones, etc. Y es que el número de viajeros transportados por tren continúa a la baja, con un descenso del 5,3% en el segundo trimestre, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). De esta forma, se encadenan dos trimestres a la baja, pues entre enero y marzo, la caída de los viajeros del tren fue del 12%, algo en lo que influyó el corte de la circulación en el tramo afectado por el accidente de Adamuz y que se restableció a finales del pasado abril. Y no olviden que, en muchos tramos, los trenes siguen circulando con reducciones de velocidad. Puente se ha cargado la reputación de la alta velocidad española, mientras presume de los nuevos trenes de Cercanías en Madrid, cuando lo que urge es invertir en las infraestructuras ferroviarias y en carreteras (aquí el plan lo ha suspendido, pese a su mal estado... sobre el que también advierte la Guardia Civil, por cierto). Además, Puente acaba de realizar la tercera reordenación de la cúpula de su Ministerio: y, entre otros cambios: ha creado una supersecretaría general que integra las de Transporte Terrestre y Movilidad Sostenible, y ha cambiado al director general de Carreteras, Juan Pedro Fernández Palomino.