El grupo Volkswagen pretende cerrar SEAT, la única marca española de automoción, a finales de 2029. Algo que pasaría por eliminar dicha marca y quedarse sólo con la premium Cupra, pero no cargarse la filial española ni la fábrica de Martorell, que emplea a unas 12.000 personas.... ya veremos.

Así lo ha avanzado la revista económica alemana Wirtschaftswoche, en vísperas de la reunión del Consejo de Supervisión del grupo alemán sobre el duro plan de ajustes, del que hasta ahora se conocía que incluía: 50.000 despidos en Alemania hasta 2030, cierres de cuatro plantas, reducción de la capacidad productiva a nueve millones de vehículos, reorientación comercial rebajando el número de modelos a la mitad y sus variantes hasta un 75%. Todo ello con el fin de recuperar la competitividad y reducir sus costes, que ahora son un 30% superiores a los de sus rivales, pero el plan ya ha chocado con la plantilla y los sindicatos. No hay que olvidar que el Consejo de Supervisión es el que de verdad manda en las empresas alemanas porque supervisa lo que decide el Consejo de Administración y es el que tiene la última palabra.

A los citados ajustes se suma ahora, al parecer, la eliminación de la marca SEAT a finales de 2029 y la respuesta de la filial española no invita al optimismo. Y es que no sólo han señalado que “no se ha tomado ninguna decisión aún”, sino que también han reconocido que “el contexto global ha cambiado significativamente, lo que ha impactado de manera severa en el sector del automóvil, especialmente en el último año”.

Desde que apareció Cupra como una segunda marca de la filial española en 2018 ya se temía que Seat podría desaparecer a largo plazo, aunque se intentaba defender la convivencia de ambas, sobre todo, por los distintos públicos, motores y precios por los que apostaba cada una. En alguna ocasión, cuando aún estaba al frente de SEAT S.A., Wayne Griffiths dijo que “para ganar lo mismo que con un Cupra Formentor, tengo que vender cuatro Seat Ibiza”. Grifffits dejó de ser CEO de la filial española en abril de 2025 y le relevó Markus Haupt primero de forma interina y después, definitiva. Tanto estos dos como el CEO de la marca Volkswagen y responsable del segmento de marcas de volumen (core) en el Comité ejecutivo del gigante automovilístico alemán, Thomas Schäfer, han referido más de una vez que el futuro de SEAT S.A. pasa por Cupra.

Conviene recordar que SEAT nació el 9 de mayo de 1950 y que son las siglas de Sociedad Española de Automóviles de Turismo. Surgió con capital mayoritariamente español (51% del Instituto Nacional de Industria -INI-, 42% de bancos españoles y 7% de la marca italiana Fiat) para obtener la licencia de fabricar coches de la marca Fiat y también sus propios modelos. Más adelante, en 1980, se decidió empezar a privatizar SEAT, momento en el que entró el grupo alemán Volkswagen, el cual pasó a hacerse con una participación mayoritaria en 1986 y con el control total en 1990. El hecho de que ahora el gigante automovilístico con sede en Wolfsburgo, que está inmerso en una dura crisis dentro de la que atraviesa el sector en todo el mundo (sobre todo, por culpa del vehículo eléctrico y de la fuerte competencia china), no debería ser la excusa para cargarse una marca española y que además cuenta con centro de diseño propio. Por ello, es buen momento para que el Estado intervenga, como ha hecho en otras muchas empresas (Telefónica, Indra y Talgo, entre otras) y opte por defender de verdad el sector automovilístico español y todas sus marcas, en lugar de vender como inversiones los movimientos de colonización que están realizando las marcas chinas (que, por ahora, prefieren más vender en nuestro país que fabricar aquí desde cero). Además, hay que tener en cuenta que el grupo chino Chery, que es dueña del 40% de Ebro, tampoco lo hace, sino que actualmente está ensamblando piezas producidas en el gigante asiático en la planta de la Zona Franca de Barcelona... y esa es también la idea inicial de MG para su futura planta de Ferrol (que ya se ve como un riesgo para la seguridad nacional por parte del Ministerio de Defensa y del CNI), aunque más adelante podría plantearse fabricar aquí desde cero.

Eso sí, no hay que perder de vista que en 2024, SEAT tuvo los mejores resultados de su historia. Una alegría que no pudo tener un año más tarde, cuando celebrara su 75º aniversario, porque los aranceles adicionales de la Unión Europea al Cupra Tavascan que fabrica en China mermaron su resultado. Claro que en el primer trimestre de este año, SEAT se ha vuelto a hacer valer dentro del grupo Volkswagen gracias al fin de los aranceles al Cupra Tavascan.